Más allá de su excelente papel en la Copa del Mundo, las selecciones nórdicas tienen motivos para soñar.
Una mirada al pasado para entender el presente. Suecia puede hacerle daño a Inglaterra.
Más de dos décadas después ha vuelto Suecia a unos cuartos del Mundial.
La Copa del Mundo no tiene piedad de los adivinos. Los descuartiza a sablazos.
Si estuviese Ibra quizá la Suecia de Janne Andersson se podría permitir soñar más fuerte. O quizá no.
Veremos cuántos de estos jugadores cambian de equipo tras el Mundial.
Del terreno de juego a las páginas de actualidad de los periódicos.
Ninguna selección de fútbol se explica sin su pasado. Rebobinemos.