Klopp es de esos pocos técnicos que hacen evolucionar a sus jugadores.
Si dos delanteros de este calibre se entienden sobre el campo, los resultados llegan solos.
Pedirán mucho dinero pero al menos el fichaje saldrá a coste cero.
Cuando perder es lo normal, las alegrías se celebran con más energía.
No hace falta marcar goles o levantar trofeos para ser considerado un ídolo.
Una noche de Ámsterdam como reconocimiento al talento natural.
Su mejor versión ha llegado junto a otro socio que compre el fútbol como él.
Más de una década después, Nueva Zelanda no estará en la final de la Champions de Oceanía.
Al igual que el Ajax en la Champions, el Eintracht está siendo la otra sensación europea.
Larga vida a los delanteros tanques de hace dos décadas.