Lukaku ha ido incorporando herramientas a su juego y ahora aniquila al rival de cien maneras distintas.
Cansado de robar balones, desea que sus jugadores tengan aquello que él siempre añoró.
Desafiante, se plantó ante los hinchas del Cagliari, mirándolos fijamente con los brazos extendidos.
Eterno e insaciable, el italiano continúa engrandeciendo su leyenda en la Serie A.
El futuro de la Fiorentina es tan incierto como joven su presente.
Pocos futbolistas despiertan tanto desconocimiento como Albiol.
Di Bartolomei se suicidó en 1994, diez años después de rozar la gloria.
La historia del Sassuolo es esa que tanto se parece a la del Leicester.