Si el fútbol fuera una noche del año, sería la de Reyes: el cosquilleo de la previa es el paquete…
El fútbol de hoy es menos divertido. O quizás nos divierte menos, porque de niños el fútbol nos lleva constantemente…
Perseguir ese balón con la mirada es algo inevitable. De repente, el tiempo se detiene.
Trezeguet, Davids o Nedved son algunos de los ídolos lejanos a los que venerábamos de pequeños.