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Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Pablo Páez ‘Gavi’, Fermín López, Alejandro Balde, Marc Casadó, Marc Bernal o Gerard Martín son algunos de los ‘niños’ que han devuelto la alegría al Barça en los últimos tiempos. Xavi Hernández, en su etapa en el banquillo ‘culé’, rescató esta costumbre histórica del club y volvió a sacar joyas de La Masia para solucionar una situación futbolística delicada. No por nada la cantera blaugrana está considerada como una de las mejores del mundo: cada chico que da el salto lo demuestra.
La Masia cuenta con infinidad de jugadores que disponen de talento a rabiar y unas cualidades divinas seleccionadas minuciosamente. Sin embargo, entre formar parte de las categorías inferiores de este tipo de potencias futbolísticas y alcanzar la élite media un abismo. No todos ellos llegan a triunfar en el máximo nivel, incluso algunos se quedan a las puertas del fútbol profesional. Lo cierto es que el futuro de estos jóvenes jugadores, sobre todo en sus inicios, está velado por la incertidumbre.
Leo Dos Reis, futbolista del primer equipo de la Unió Esportiva Cornellà (quinta división española), era uno de esos diamantes en bruto que comenzaban a pulirse en las inferiores del club blaugrana, donde jugó cerca de seis años. A los once, a Leo, que se formaba en su equipo actual, le llegó una de esas llamadas irrechazables: el Barça lo quería en su fútbol base. El hispanobrasileño, con un físico portentoso e inmensa capacidad goleadora, tachaba de la lista todos los requisitos que un ariete necesita. “Fue muy bonito dar el paso a La Masia y vivir en su residencia. Creo que fue la mejor decisión de mi vida”, narra hoy Leo sobre la etapa que incluso le llevó a vestir la camiseta de la Selección Española en torneos internacionales. Ahora, con 22 años, forma parte del fútbol semiprofesional y sigue con la misma idea en la cabeza desde que empezó: “Leo Dos Reis es un chaval que lleva años intentando escalar en el mundo del fútbol y ser profesional”.
“Fue muy bonito dar el paso a La Masia y vivir en su residencia. Creo que fue la mejor decisión de mi vida”
En su estancia en el Barça, formó parte de la generación de los nacidos en 2003, que llegaron a integrar otros jugadores como Xavi Simons, Alejandro Balde, Marc Casadó, Fermín López e incluso, de forma precoz, Gavi (nacido en 2004). “Mantengo la relación con ellos, con algunos más que otros. Son excelentes chavales, la verdad que tuvimos la suerte de formar un gran grupo, una familia. Es un orgullo que estén ahí arriba, son un ejemplo a seguir”, relata Leo.
Sin embargo, es evidente que no todos los canteranos llegan a gozar de destinos como el de los jugadores mencionados anteriormente. Debuts con el primer equipo, consagraciones en el máximo nivel e incluso lucirse en escenarios como la Champions League, la Copa del Mundo o la Eurocopa son oportunidades que se les presentan a unos pocos afortunados. El futbolista del Cornellà revindica otra realidad: “Al final, algunos estamos en estas categorías aún y no hemos dado el paso. Pero pienso que todos los que hemos pasado por este tipo de canteras tenemos el nivel para estar arriba y si somos constantes podemos llegar al máximo nivel”.
A mitad de la temporada 2019-20, un Leo con poco protagonismo en el Juvenil B del Barça tomó la decisión de volver durante un año al lugar donde se había moldeado previamente: el Cornellà: “Yo venía de ser un pilar en cadetes, de marcar muchos goles y jugar casi todos los minutos, pero la entrada al juvenil me estaba costando. Tomé la decisión de marcharme cedido para coger rodaje y volver a tener esa confianza para ser importante”. Sin ser del todo consciente, el hispanobrasileño había puesto punto y final a su etapa blaugrana, puesto que después de esta cesión se acabó marchando libre en 2021 al filial del Birmingham. “En aquel entonces, el Birmingham ‘A’ estaba en segunda división y a nosotros nos trataban como a un primer equipo. Las estructuras del club eran impresionantes. Fue de las mejores experiencias que tuve”, comenta sobre su etapa en la Premier League 2.
Pero el Reino Unido no sería la casa definitiva de Dos Reis. Desde que puso rumbo al Cornellà por primera vez en el 2020, el canterano ‘culé’ dio inicio a una etapa movida, en la que llegó a pasar por ocho clubes en poco más de cinco años. Al retorno de Birmingham, pasó por las categorías formativas del Monza italiano, Girona B (Segunda Federación) y Martina (Serie D); antes de regresar definitivamente a España para jugar en varios equipos de Tercera Federación como el Marbellí, el Cerdanyola y finalmente el Cornellà de nuevo. “Buscaba una oportunidad ahí arriba, hacerme un hueco. Tanto en el Birmingham como en el Monza subía para entrenar con el primer equipo, incluso con este último llegué a ir convocado a un partido”, argumenta el futbolista sobre sus constantes movimientos entre clubes. A estas etapas Leo les ha sabido sacar partido. Apenas superando la veintena de edad, ya está mucho más curtido que algunos jóvenes de su generación: “Me ha aportado muchísimo estar en tantos sitios, no solo a nivel futbolístico sino también a nivel personal. Son experiencias que te hacen crecer”.
“Mantengo la relación con ellos, con algunos más que otros. Son excelentes chavales, la verdad que tuvimos la suerte de formar un gran grupo, una familia. Es un orgullo que estén ahí arriba”
Ahora, vuelca todo el conocimiento adquirido en el club en el que todo empezó, esta vez con el primer equipo en la quinta división española. “Cornellà es mi casa. Uno siempre vuelve al lugar donde fue feliz, y siempre que he pasado por aquí lo he sido. Me conocen bien y desde pequeño me han cuidado mucho”, explica el futbolista esbozando una sonrisa. “Volver aquí es un gran paso y creo que me puede ayudar a dar pasos aún mayores”. Aunque esos pasos son sumamente ambiciosos: “Mi sueño es llegar a las máximas categorías, pero me haría mucha ilusión jugar una Champions o una Copa del Mundo”.
Pero Dos Reis mantiene los pies en el suelo y asume cuál es su situación actual: “Ahora mismo me tengo que centrar en hacer un gran año en Cornellà para que todos podamos ir hacia arriba”. Precisamente, en la presente temporada, los catalanes son cuartos en la clasificación y Leo ha contribuído con cuatro goles en las primeras trece jornadas. “El objetivo es subir y de momento está yendo bien. Vamos partido a partido”.
Consciente de lo cambiantes que pueden llegar a ser las situaciones en este deporte, Leo no cierra la puerta a vivir de otras profesiones. Debido a su salida a Inglaterra, dejó sus estudios cuando cursaba bachillerato, aunque expresa que su pensamiento es retomarlos. Además, ha comenzado a moverse en el sector del modelaje, apuntándose a la Agencia River. “En el ámbito del deporte y el fútbol me siento cómodo, aunque también me gusta el mundo de la moda. No creo que dependa solo del fútbol para vivir”, zanja con tranquilidad.
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