En 2006, el Zaragoza apeó de la Copa al Madrid en una eliminatoria histórica.
En el pueblo sevillano de Herrera, un aficionado salvó a su equipo de la derrota con una acción picaresca.
"Irme a China arregla la vida de toda mi familia", asentó el canario antes de irse.
La marcha de Raúl Tamudo dejó huérfana de ídolos a la afición del Espanyol.
Pocos delanteros han sido tan certeros como el bueno de Makaay.
Creer que algo es posible nunca es suficiente para que algo sea posible. Pero seguramente es el primer paso.
Yeray Álvarez vuelve a la sabana bilbaína para defender a su manada.
Pocas cosas sabe hacer mejor que perforar redes el bueno de Pazzini.
El brasileño ha retrasado su posición para convertirse en el factor diferencial de un equipo admirado por todos.