Fútbol y literatura: una reflexión futbolera de Eduardo Mendoza, Premio Cervantes 2017.
El Etrusco Único es sinónimo de infancia, barrio y paredes con el bordillo.
Foot-ball, Fútbol, Foot-Booll, Balompié, Bolapié,… ¿Cómo lo llamamos?
España, Estados Unidos, Irak, Hong-Kong... Borja Rubiato no ha parado. Y quiere más.
Cuando Miguel Hernández no escribía, le daba patadas al balón vistiendo la camiseta de La Repartiora.
La historia de los goles en el último suspiro vino desde Argentina bajo el nombre de Renato Cesarini.
Saber decir adiós es una difícil tarea, tanto para un futbolista como para un entrenador.
A Miguel Delibes siempre le apasionó más el espectáculo de antaño que el juego profesionalizado actual.
Todos los domingo es la misma historia. Un cuento con final resuelto, es sabido cómo terminará.
La presencia del perro Napoleón en las gradas era un sinónimo de amuleto para la hinchada de Atlanta.