La historia de Aaron Wergifker, jugador de River y Platense en los años 30 y 40, está marcada por la diáspora familiar, un lugar impensado para nacer y la dificultad de su apellido, que lo llevó a convertirse en el 'Rusito Pérez'.
No hay otro país en el que el fútbol y la política se mezclen con tanta naturalidad como Argentina. El balón como trampolín hacia el poder... y como reflejo de la ira y la frustración nacionales.
Creció en un barrio conflictivo y era puro carácter, lo que le llevó a cometer algunos errores a lo largo de su carrera. Pero Carlos Tévez era, sobre todo, un tipo familiar.