El fútbol no perdona: afuera decide el dinero, adentro todavía decide la pelota. Esa cosa redonda que hace que veintidós tipos con camisetas jueguen, en cada función, como si les fuera la vida.
La camiseta de Boca Juniors 81-82 fue elegida este verano por los lectores de Panenka como la mejor de todos los tiempos. La vistió un tal Diego Armando Maradona.
Los vínculos de la obra de Bolaño con el fútbol son escasos pero memorables. En 'La literatura nazi en América', recupera las memorias de dos hermanos poetas que representaron a las barras bravas de Boca.
Un viaje a Buenos Aires. Un paseo por la Boca. Y, de repente, una imagen que vale más que mil palabras. Si amas el fútbol, tú también habrías sentido ese día el síndrome de Stendhal.
No se conservan recuerdos nítidos de él en el Camp Nou. Es una putada no poder presumir de que el jugador favorito de tu jugador favorito un día jugó para tu equipo.