Años 60. El Benfica no solo era el gran dominador del fútbol portugués, sino que, además, ganó dos Copas de Europa. El entrenador que consiguió hacer de los lisboetas el mejor equipo del continente fue el húngaro Béla Guttmann, destituido tras la consecución del segundo título. Tras conocerse su adiós, lanzó una maldición: el club no volvería a ganar una competición europea en los próximos 100 años. Y pasados ya más de 50 años la profecía se sigue cumpliendo… pese a que el Benfica ha disputado ocho finales desde entonces.

Aunque la primera liga se la llevó el Oporto, el Benfica fue el gran primer dominador en Portugal, conquistando cinco de las diez primeras ediciones. En los años 50, sus vecinos del Sporting de Lisboa llegaron a superarles en número de títulos, pero en la década siguiente las ‘águilas’ volvieron a hacerse con el reinado absoluto. Hasta prácticamente los años 90, el Sporting fue el principal rival del Benfica en la liga portuguesa, pero fue entonces cuando empezó a emerger el equipo que hoy en día es su máximo oponente, el Oporto. Cuando los lisboetas celebraron su trigésimo título, los ‘dragones’ tan solo contaban con 13. A día de hoy, esta diferencia se ha visto reducida a solo seis trofeos (33 por 27), pues el Oporto ha impuesto su ley en los últimos 25 años y, por ende, se ha convertido en el enemigo número uno del Benfica. Y por qué no decirlo, en una de sus bestias negras.

Pese a ello, el Benfica todavía mantiene la hegemonía en Portugal: es el equipo con más ligas (33), más copas (25) y más copas de la liga. Aunque, a nivel europeo, el Oporto ya es el equipo más laureado del país. Los ‘dragones’ han igualado las dos Copas de Europa de los lisboetas, pero, además, han conquistado dos Copas de la UEFA, una Supercopa de Europa y dos Intercontinentales. Sin embargo, las ‘águilas’ todavía tienen algo de que presumir: son el club con más socios en el mundo. Según la revista The Weekly, editada por la FIFA, el Benfica cuenta con unos 235.000 socios por los 224.000 del Bayern y los 177.000 del Barça.

La maldición de Béla Guttmann parece no tener efecto solo en Europa. De hecho, lo que le sucedió al equipo en la temporada 2012/13 es, cuanto menos, inexplicable. El equipo realizó una gran campaña y se plantó en el momento decisivo de la misma con la posibilidad de conquistar los tres títulos en juego. Y en 15 días fatídicos los acabó perdiendo todos de la manera más cruel. El 12 de mayo, los lisboetas visitaban Do Dragao en la penúltima jornada de liga, en un choque que decidiría el campeón. Las ‘águilas’ aventajaban a su rival en dos puntos, de modo que un empate podría ser suficiente para levantar el título. Y justo ese era el resultado que reflejaba el electrónico en el minuto 90, después de que un gol en propia puerta de Maxi Pereira neutralizara la ventaja visitante. Pero cuando el encuentro ya agonizaba, Kelvin le dio el triunfo al Oporto y le quitó la liga al Benfica.

El siguiente reto era la Europa League, competición a la que accedió tras su tercer puesto en la fase de grupos de la Champions. Su rival en la final sería el Chelsea de Rafa Benítez. Y otro tanto en la prolongación, en este caso de Ivanovic, acabó con el sueño de las águilas. Pero aún quedaba la copa para resarcirse, competición de la que era claro favorito en su duelo ante el Vitoria de Guimaraes. Los lisboetas se adelantaron en el marcador, pero en dos minutos fatídicos recibieron dos goles que certificaron su temporada en blanco. Previamente, también habían caído en las semifinales de la Taça da Liga, al perder en la tanda de penaltis frente al Braga.

rodrigo benfica (1)Pero el Benfica aún se enfrenta a más maleficios. Y es que los lisboetas solo habían sido capaces de ganar en dos ocasiones en el estadio del Oporto en liga… ¡en los últimos 37 años! El pasado domingo se produjo la tercera victoria… y curiosamente el resultado en estos tres partidos fue el mismo: 0-2. Los dos anteriores triunfos datan de un 28 de abril de 1991 y un 15 de octubre de 2005. Para que nos hagamos una idea, aquel equipo que ganó por última vez en el feudo de los ‘dragones’ estaba dirigido por Ronald Koeman y sus jugadores franquicia eran Simao y Nuno Gomes (autor de los dos goles aquel día), en una plantilla de la que también formaban parte Karagounis, Miccoli y Luisao (único futbolista de aquella temporada que permanece en el equipo).

¿Pero qué supone para los lisboetas ganar en Do Dragao? En primer lugar, el conjunto dirigido por Jorge Jesús amplía su ventaja en liga hasta los seis puntos, aunque lo cierto es que aún quedan casi dos tercios de campeonato por disputarse. Pero si nos fijamos en los precedentes en los que el Benfica ha ganado en feudo de su gran rival, hay más motivos para estar de enhorabuena. En siete de las últimas nueve veces que han vencido en el estadio de su máximo rival, los lisboetas han acabado proclamándose campeones de liga. Y en las dos ocasiones restantes, conquistaron, al menos, un título por temporada (la copa en la campaña 1969-70 y la Supertaça en la 2005-06).

Pero quizá lo más importante es la inyección de moral que recibe el Benfica tras ganar en una plaza que históricamente no le ha sido nada propicia. Además, justo en la semana en la que el equipo ha quedado apeado de toda competición europea con su cuarto puesto en la fase de grupos de la Champions. Este año tampoco acabará la maldición de Béla Guttmann pero, al menos, el Benfica tiene motivos para sonreír.