De pequeñas historias se han escrito grandes páginas de fútbol. La Copa es un torneo especial, diferente, propenso a que los más humildes, los que andan lejos de las portadas habituales, llamen nuestra atención de vez en cuando. Es el caso de esta serie de equipos españoles, ingleses, italianos, franceses y portugueses que a continuación les presentamos. Nadie contaba con ellos en un principio pero haciendo buena aquella frase de Vujadin Boskov, ‘fútbol es fútbol’.

El talismán de Anduva

Beatriz Gas Gozalbo
Un año antes de que Anduva se convirtiera en el estadio de los sueños, el grupo de música La Pegatina triunfaba con su canción Miranda . Como si de una premonición se tratase, cantaban Lloverá y yo veré la gente correr, y así fue. El 24 de enero de 2012 llovieron lágrimas de emoción y la gente se volcó con el tercer equipo de la historia de Segunda B que llegaba a las semifinales de la Copa del Rey. El Mirandés, un pequeño equipo situado en Miranda de Ebro, rompió con todas las estadísticas al demostrar que un conjunto de Segunda División B había podido con tres escuadras de la División de oro española.

El equipo burgalés, tras superar las fases previas, apeó al Villarreal (1-1 en Anduva, 0-2 en El Madrigal), se deshizo del Racing de Santander en octavos de final (2-0 en Anduva, 11 en El Sardinero), y por último venció al Espanyol (3-2 en el estadio Cornellà-El Prat, 2-1 en Anduva).

Toda una vida esperando un momento así. El Athletic Club quiso devolverlos a la realidad dejándolos a las puertas de la final. Pero ya nada importaba. El Mirandés había hecho historia y todos los niños, y los no tan niños, tardaron en secar sus lágrimas después de no sólo celebrar las semifinales de la Copa del Rey sino además ascender a Segunda División por primera vez en su historia el 27 de mayo de aquel maravilloso 2012.

Vitoria, capital del fútbol vasco

Israel Molina
Hasta cuatro víctimas de Primera División dejó en la cuneta el Club Deportivo Alavés en la emporada 1997-98, cuando el equipo de Vitoria, militando en la segunda categoría de nuestro fútbol, se plantó en su tercera semifinal copera. A pesar de la categoría de sus víctimas, la leyenda de este equipo se forjó gracias a su victoria sobre el Real Madrid, que unos meses más tarde se convertiría en campeón de Europa.

Mendizorroza se convirtió en el emblema de la competición. A la orilla del río Batán, el Alavés construyó una historia imborrable, que arrancó en septiembre ante el Aurrerá de Vitoria, y sobrevivió hasta el mes de febrero, cuando un gran Mallorca lo apartó en las semifinales de la competición. Sin embargo, sus victorias sobre el Real Madrid y el Deportivo de la Coruña en octavos y cuartos de final ya forman parte de la historia de la competición.

Esta hazaña del club vitoriano solo fue un aperitivo de lo que vendría a continuación, porque esa misma temporada ascendió a la máxima categoría de nuestro fútbol y, tan solo tres años después, en 2001, disputaría una de las mejores finales de la historia de la Copa de la UEFA, ante el Liverpool.

El matagigantes del mediterráneo

Dani Cerdeña
“El matagigantes del mediterráneo”. La UE Figueres podría haber adoptado fácilmente ese sobrenombre después de su fabulosa gesta en la edición 2001-2002 de la Copa del Rey. Una oda a la rebelión del fútbol humilde donde llevaría la célebre frase de Julio César a su máxima expresión: llegó, vio y venció, hasta en un total de ocho ocasiones.

Con 83 años de vida, el Figueres viviría un momento inigualable en su historia. Ese espacio de tiempo donde el pintor Salvador Dalí (figuerense de nacimiento) compartiría ese orgullo de pertenencia a una ciudad de 40.000 habitantes junto a la UE Figueres. La pequeña escuadra ampurdanesa derribaría todos los obstáculos a base de trabajo en equipo: un Tercera (Teruel); un Segunda B (Novelda); un Segunda (Córdoba); y dos Primeras (Osasuna y Barcelona).

El final feliz se vería truncado por la aparición del ‘Súper Dépor’ del centenariazo en semis (0-1 en Vilatenim y 1-1 en Riazor), quedando a las puertas de una final de ensueño en el Bernabéu contra el Real Madrid. Un año marcado en la memoria de todos los aficionados figuerenses y frikis del balompié que contarán con orgullo a sus nietos cómo vivieron semejante hazaña dentro de 20 ó 30 años. Gracias, UE Figueres, por esos momentos mágicos donde David superó a Goliat; gracias por convertirte en el matagigantes del mediterráneo.

Wigan habla español

Jesús Rengel
Roberto Martínez llegó a Wigan como jugador en 1995 acompañado de dos futbolistas españoles con los que había compartido vestuario en Zaragoza, Jesús Seba e Isidro Díaz. Los tres dieron origen a una sociedad que sería conocida como The Three Amigos y el de Balaguer acabó convirtiéndose en uno de los jugadores más emblemáticos del equipo inglés. Años después, le llegó la oportunidad como técnico de un Wigan de Premier League, al que mantuvo tres temporadas consecutivas.

El cielo y el infierno se cruzaron en 2013, su cuarto y último año. En un abrir y cerrar de ojos, como si de un sueño se tratase, el Wigan se encontró en una final de la FA Cup tras deshacerse en su camino de Bournemouth, Macclesfield Town, Huddersfield Town, Everton y Milwall; al mismo tiempo que luchaba cada jornada por evitar el descenso.

Con una honda y una piedra, los de Martínez levantaron el título en Wembley ante el ‘Goliat’ Manchester City, vigente campeón de liga al que dejaron sin ideas gracias al orden, disciplina, y la creencia absoluta de lo que se pedía desde el banquillo. Y por supuesto al tanto del suplente Ben Watson, en el último minuto. El premio no fue completo y el Wigan consumó su descenso en la última jornada del campeonato, convirtiéndose en el tercer club inglés que disputaría la Europa League en la segunda categoría de Inglaterra.

Sonrisas y lágrimas en Birmingham

Bárbara Romero
Un 27 de febrero de 2011, un modesto equipo inglés le arrebataba la Copa de la Liga a uno de los históricos de Inglaterra. Aquella noche, en el mágico estadio de Wembley, el Birmingham City se disfrazó de equipo grande y derrotó al Arsenal de Wenger. Tras salir desde el banquillo, Martins marcó el gol en el minuto 89 que daba la Carling Cup a su equipo por segunda vez en la historia. Los ‘gunners’, que buscaban acabar con seis años de mala racha en cuanto a títulos se refiere, encontraron a un equipo peleón, un Birmingham City que acabó por apagar el sueño copero del todopoderoso Arsenal. Por el camino, los ‘blues’ apearon al Aston Villa en cuartos de final y al West Ham United en semifinales.

Pero en la Premier League nada funcionaba y las sonrisas se tornaban en lágrimas. Después de ganar la Copa de la Liga de Inglaterra 2010-2011, el Birmimingham descendía a la Championship. Aun así, los de Birmingham consiguieron su billete para Europa y, en la siguiente campaña (2011-2012), disputarían la Europa League.

Un ‘gallito’ se coló en el corral de los gallos

Edgar Palomo
Una de las sorpresas esta temporada en la Copa de Francia ha sido la irrupción del modesto club US Granville, que se coló en los cuartos de final del torneo galo tras superar un total de cinco rondas eliminatorias. Este hasta ahora desconocido y casi centenario club, ya que fue fundado en 1918, disputa regularmente sus partidos en el Campeonato de Francia Aficionados 2 (CFA2), categoría equivalente a la 5ª división del fútbol francés, pues tiene por delante la Ligue 1, la Ligue 2, la Nacional y el CFA.

Tal es la magnitud de su hazaña que esta pequeña y humilde institución tuvo que buscar un recinto homologado para disputar la eliminatoria de cuartos ante el Olympique de Marsella, pues su campo habitual, el llamado Louis-Dior no entraba dentro de la normativa de la Federación Francesa de Fútbol (FFF) para la disputa del choque. El Michael d’Ornano de 21.000 espectadores de la localidad de Caen fue el recinto elegido para la disputa del encuentro que terminó con una victoria muy sufrida y por la mínima (0-1) de los marselleses, merced a un tanto del delantero belga Batshuayi.

El sueño del Granville acabó, pero quién sabe si en un futuro no muy lejano este equipo perteneciente a la región de la baja Normandía vuelve a dar la campanada para ser de nuevo el orgullo de la localidad y poder otra vez pelear con los clubes punteros de Francia.

Solo el Barça pudo frenar al Numancia

César R. Cabrillo
El Numancia fue la revelación de la Copa del Rey de 1996. Soria vibró con sus héroes durante el torneo copero de 1996, creando un auténtico fenómeno social. La historia fue tan inverosímil por aquella época que podría ser digna de un película de ciencia ficción. Aquel año fueron llamados ‘Los héroes de la Copa’. La andanza en el torneo del KO de este modesto equipo que militaba en Segunda B comenzó ante el San Sebastián de los Reyes. El Numancia, entrenado por el ilustre Miguel Ángel Lotina, pasó aquella eliminatoria por los pelos.

La hazaña del equipo soriano empezó realmente en el enfrentamiento contra la Real Sociedad. La eliminatoria se fue a los penaltis, en la que harían falta la friolera de veinte lanzamientos para decidir la eliminatoria. El Numancia pasó de ronda pero esta no iba a ser ni la única ni la última machada puesto que en las dos siguientes eliminó a dos históricos, el Racing de Santander y el Sporting de Gijón. Este equipo de jugadores semiprofesionales había conseguido dejar fuera de la Copa ni más ni menos que a tres equipos de Primera. El premio llegó en cuartos; el azar determinó que el Numancia jugara ante el FC Barcelona de Johan Cruyff. Todo el mundo habría apostado a que sería un paseo militar del conjunto culé, pero ni mucho menos. En Soria, el Barça no pudo más que empatar a dos. En el Camp Nou, los sorianos tuvieron que poner fin a una hazaña digna de recordar a pesar de caer derrotados por 3-1 y ser eliminados.

El Eco de Alessandria

José María Gangoso Rosón

Alessandria es una ciudad de 90.000 habitantes situada al norte de Italia. Conocida por ser la cuna de Umberto Eco, volvió a saltar a la palestra el pasado invierno, esta vez por motivos futbolísticos. El principal equipo de la ciudad, la Unione Sportiva Alessandria, militante en la segunda división italiana, logró meterse en las semifinales de la Copa de Italia, tras dejar atrás al Palermo (2-3), al Genoa (1-2) y al Spezia (1-2). Allí se topó con el Milan, que no le despertó del sueño en la ida -solo ganó 0-1- pero sí lo hizo en la vuelta, con un vaso de agua fría: 5-0 en San Siro.

Demasiado castigo para los 10.000 aficionados de la US Alessandria que se desplazaron hasta la ciudad milanesa para arropar a los suyos. En apenas tres semanas, los alesandrinos vivieron dos dramas. La muerte de su ciudadano más ilustre, Umberto Eco, el pasado 19 de febrero, y la derrota ante el Milan que supuso la eliminación de la Copa.

El forastero en la copa inglesa

Pablo R. Romo
Si hay un equipo mítico en Gales es el Cardiff City. Los ‘Bluebirds’ vivieron su época dorada en la competición copera en los años 20, llegando a ganar la FA Cup de 1927, contra el Arsenal. Pero hubo que esperar 81 años para que los galeses volvieran a la final de una copa. Fue en la FA Cup de la 2007-2008. En sus filas estaban grandes nombres de ayer y de hoy como Jimmy Floyd Hasselbaink, Robbie Fowler y un jovencísimo Aaron Ramsey. Con este equipo, se deshicieron de Chasetown, Hereford United, Wolverhampton Wanderers, Middlesbrough y Barnsley. En la final, contra el Portsmouth, cayeron por 0-1, una derrota que no mancha la buena temporada que hicieron los ‘Bluebirds’ en esta competición.

La última hazaña de los galeses en una competición copera fue en la Carling Cup de la 2011-2012. En esta temporada lograron llegar a la final y enfrentarse al Liverpool entrenado por Dalglish. Tras superar a Oxford United, Huddersfield Town, Leicester City, Burnley, Blackburn Rovers y Crystal Palace, el Cardiff se presentó en el Wembley Stadium ante 89.000 personas. Los ‘Bluebirds’ plantaron cara y solo fue en los penaltis cuando el Liverpool superó al pequeño equipo galés por 3-2. Aún le quedan tardes históricas a este equipo que, tras 117 años de historia, sigue ilusionando a su gente.

El Olímpico de Hannover

Pablo García
La capital del estado de Baja Sajonia tiene dos particularidades. La primera es que es la única ciudad de Europa Occidental hermanada con Hiroshima. La segunda es que su equipo de fútbol, el Hannover 96, es el único club de todo el país que ha ganado la DFB Pokal, sin estar en la máxima categoría germana.

La competición del KO es apasionante. A lo largo del Viejo Continente, encontramos ejemplos de equipos que dieron la sorpresa y avanzaron hasta rondas lejanas. Los llaman matagigantes. Pero ninguno se puede equiparar a la plantilla del Hannover en el año 1992. El conjunto sajón hizo historia. Los entrenados por Jürgen Gelsdorf levantaron el título en el Estadio Olímpico de Berlín, tras imponerse en la tanda de penaltis al Borussia Mönchengladbach. Antes, habían tenido que avanzar desde la primera ronda, eliminando a colosos de Alemania como el Borussia de Dortmund.

Jörg Sievers fue el héroe. El arquero fue capaz de imponerse por dos veces en la tanda de penaltis ante los tiradores del Werder Bremen en semifinales. Unos días más tarde, logró repetir la gesta en la final. Cuatro momentos estelares, para una plantilla que aún se recita de memoria en el HDI-Arena.

La montaña rusa de la Sierra

Marta Reis
En una ciudad conocida por las bajas temperaturas y la nieve hubo, en la temporada 1956-1957, un club que logró su primera (y única) participación en una final de la Taça de Portugal. La ciudad era Covilhã y el club, el Sporting Clube da Covilhã.

Después de vencer ante conjuntos poco conocidos tuvieron ante sí, en las semifinales, a un gigante: el FC Porto, uno de los tres grandes de Portugal. Ganaron en el Estádio das Antas (antiguo campo del club portuense) por 2-1 y, en su casa (Campo Santos Pinto), volvieron a ganar, por 1-0. Así pasaron a la final, donde jugarían con el Benfica, en el Estádio Nacional de Lisboa, el 2 de Junio de 1954, día en que cumplían 34 años.

A pesar del camino glorioso que recorrieron, el equipo ‘serrano’ perdió por 3-1 ante el Benfica, club en el que jugaba una de las leyendas portuguesas: Mário Coluna. Aquella gesta fue un orgullo para la zona interior del país que el club representaba. En una época de dictadura, aquella era una de las pocas alegrías posibles. Pero, como sucede en la vida, el club tuvo altos y bajos. Esa temporada, el equipo quedó en 13º lugar y así descendió a segunda división, donde nunca más ascendió. Una de las figuras más importantes de este club es César Brito, que debutó en este club y fue aquí donde acabó su carrera.