PUBLICIDAD

Ferran Torres: ‘mentalidade de tubarão’

Ferran Torres ha empezado la temporada como un tiro y con una renovada imagen a partir de aceptar su propia vulnerabilidad

ferran torres

Ferran Torres es un tipo sencillo porque no asocia los renacimientos a la mitología griega. Él no es de aves fénix, por mucho que se tatúe alas en su espalda, sino de tiburones. Según el día, también de toros. “A nivel mental estoy hecho un toro, nadie va a poder conmigo y eso es lo importante”, declaró el pasado mes de junio en su campus de fútbol de su natal Foios. Tampoco necesita remitirse a grandes escritores o filósofos para encontrar citas motivacionales. En su espalda se puede leer: “Lo intentas, te equivocas, te levantas”. Una frase que podría encajar a la perfección en el perfil de un boxeador como Muhammad Ali, pero que realmente es del creador de contenido Ibai Llanos. Aunque las cámaras proyectan su imagen por todo el mundo, no deja de ser un joven de 23 años de camino a los 24. Por voluntad propia ha decidido representarse como ‘Ferran The Shark‘. Suena a vídeo del humorista Darío Eme Hache, pero ha protagonizado un proceso que naturalmente ha llamado la atención.

El mensaje de Ferran Torres es directo y conciso: Quiero ver el Ferran que soy capaz de conseguir, que por ciertas circunstancias no lo he podido demostrar”. Durante la pasada temporada, el valenciano fue uno de los grandes objetos de críticas del Camp Nou, ahora en reformas. Siete goles y tres asistencias en 1.884 minutos avalan ese malestar. En cambio, en su primer curso como ‘culé’ -después de un mercado de fichajes invernal-, anotó 10 tantos y repartió otros siete. Sólo jugó 700 minutos más. Como él mismo confesó en su campus, tampoco le ayudó comenzar con una lesión en el pie, por lo que su ineficiencia se convirtió en una losa. “Estuve muchos partidos sin marcar y me obsesioné demasiado con el gol, no en jugar. Antes pensaba más en marcar, aunque no jugara bien”, afirmó ante la atenta mirada de la prensa.

 

La relación entre el delantero y el gol no entiende de grises: se disfruta con la abundancia o se sufre en la escasez. Este motivo provocó que el vaso personal de Ferran colmara. “Sé que en el Barça la presión es muy alta y yo en verano toqué fondo. Me vi en un pozo sin salida. La temporada pasada no había sido buena y me estresé

 

La relación entre el delantero y el gol no entiende de grises, sólo de blancos y negros: se disfruta con la abundancia o se sufre en la escasez. Este motivo provocó en gran parte que el vaso personal de Ferran Torres colmara. “Sé que en el Barça la presión es muy alta y yo en verano toqué fondo. Me vi en un pozo sin salida. La temporada pasada no había sido buena y me estresé”, declaró en febrero de 2023 en un encuentro con medios de comunicación catalanes. Entonces fue cuando se dio cuenta de que debía trabajar alejado del césped con un psicólogo. Seguir el camino que estrellas del baloncesto como Ricky Rubio visibilizan con esfuerzo y compañeros de profesión como Borja Iglesias o Álex Remiro intentan normalizar. Todo para poder levantar la cabeza y afirmar orgulloso: “Ahora soy un nuevo Ferran”.

Si bien es cierto que cada persona es un mundo, la psicología permite obtener herramientas para trabajar en uno mismo y, en el mejor de los casos, hallar respuestas. “Si de algo me he dado cuenta es de que tienes que ser fuerte, valorarte a ti mismo y tener confianza, porque la élite es muy exigente y es muy importante. Hay días buenos y malos, pero hay que mantener una línea que te haga mantenerte estable“, afirma Ferran Torres. Pero en el caso del ‘Tiburón’, lo más importante se encuentra en una premisa hedonista: “Ahora he aprendido a salir, a disfrutar. Y a partir de ahí, las cosas salen solas”.

 

El valenciano ha elegido enseñar una postal de sí mismo que se puede asociar a los parámetros de la masculinidad tradicional. Pero lo más importante del proceso es totalmente opuesto a lo que precisamente dictan tanto la virilidad como el fútbol de la élite: la aceptación de su propia vulnerabilidad

 

No estaba con confianza y me afectó todo. Ha sido una experiencia muy amarga, pero a la vez de los mejores momentos porque, ahora me siento más fuerte”, explica el culé. Tan fuerte que por ello ha decidido acompañar su cambio de discurso con una imagen inspiradora: la de un tiburón. Dentro del trabajo de Ferran Torres resuena la voz de Rosalía, ya que es una celebración de la contradicción. Tras recuperarse a nivel mental, el valenciano ha elegido enseñar una postal de sí mismo que se puede asociar a los parámetros de la masculinidad tradicional. Sin embargo, el punto más importante de todo el proceso es totalmente opuesto a lo que precisamente dictan tanto la virilidad como el fútbol de la élite, que entiende a las personas como productos: la aceptación de su propia vulnerabilidad.

Ferran Torres ha empezado la temporada 2023-24 como un tiro con dos goles en tan sólo 92 minutos disputados entre club y selección. Este curso se ha quedado en Barcelona mientras otros compañeros de la delantera se han marchado, tanto de forma permanente como cedidos. Se ha reinventado a través de la ‘mentalidade de tubarão’, que ha convertido en su bandera. Mientras tanto, a nivel comunicativo, el FC Barcelona ha aplicado la premisa básica de la cultura popular en Internet: ha abrazado el fenómeno, como se hace con muchos memes. Pero todo nace a partir de una imagen que asusta a la masculinidad canónica. Desde el hecho de admitir que, por mucho que pueda estar mal visto, un hombre puede tener debilidades. Que admitirlo y trabajarlo no crea en ningún momento peores personas. Que siempre es mejor mostrar los sentimientos, aquello que realmente nos hace humanos, que no comportarnos como impenetrables paredes de cemento donde la sensibilidad no tiene cabida. Que a fin de cuentas, hablar sobre cómo nos sentimos siempre es quitarnos un peso de encima, nunca añadir otro adicional.

 


SUSCRÍBETE A LA REVISTA PANENKA


Fotografía de Getty Images