Comprendo que no habrá muchos defensores del Mundial de Clubes. No sé si será la mayoría, pero sí muchos quienes no le ven mucho sentido a esta competición. Son varias las razones que sustentan este argumento: se trata de un torneo en pleno mes de diciembre, su afán recaudatorio y la gran diferencia que existe entre los clubes europeos y los del resto del planeta. Pese a ser argumentos sólidos, y posiblemente ciertos, lo bonito de este torneo es poder observar al resto de equipos más allá del europeo y el sudamericano. Vayamos un paso más, centrémonos en el campeón de África, de Asia, de Oceanía, de Norteamérica y en el anfitrión. Para muchos será la única vez al año que vean y oigan hablar de equipos que pasan inadvertidos hasta el último mes del calendario.

Kashima Antlers (campeón de Asia)

Todavía hay aficionados del Real Madrid acordándose de Gaku Shibasaki y de su exhibición en la final de 2016. Aquella actuación le valió para firmar por el Tenerife y un año después recalar en el Getafe. Por lo tanto, no es la primer vez que el Kashima participa en el Mundial. Aunque sí hay un matiz, será la primera vez que los japoneses lo hagan como campeones de la Champions de Asia. En 2016 participaron como anfitriones y no anduvieron lejos de conquistar el título.

El Kashima es el equipo más laureado de la J-League, competición que no han podido conquistar este curso ya que quedaron en tercera posición tras Kawasaki Frontale y Sanfrecce Hiroshima. Los chicos de Go Oiwa lograron la primera Champions de su historia ante el Persépolis iraní. Mantuvieron el 2-0 de la ida, gracias a los goles de Léo Silva y Serginho, y un 0-0 en la vuelta certificó el título. No es un equipo con grandes estrellas, los dos futbolistas brasileños son sus mejores jugadores y Uchida (ex Schalke o Unión Berlín) ha vuelto al que fuera su club de origen.

CD Guadalajara (campeón de la Concacaf)

Pocas competiciones son más ilustres que la Champions de América del Norte, Central y el Caribe. Por segunda vez en su historia Chivas logró salir campeón tras derrotar a Toronto en la final. Con dos títulos continentales están lejos de los América, Cruz Azul o Pachuca. Teniendo en cuenta que su anterior título fue en 1962 jamás han participado en el Mundial, será su primera vez y se medirán a Kashiwa por una plaza en las semifinales. De todas formas, no llegan en su mejor momento, han terminado undécimos en el torneo Apertura, muy lejos de los primeros clasificados. A sus 38, ahí sigue el mítico Carlos Salcido, ex de PSV y Fulham entre otros.

¿Cómo salieron campeones de la Concacaf? Básicamente eliminando a media MLS. Dejaron por el camino a equipos potentes como: Seattle Sounders, NY Red Bulls y en la final ante los canadienses de Toronto. No fue sencillo vencer a los Giovinco, Bradley, Altidore, Van der Wiel o Víctor Vázquez. Tras ganar los dos equipos 1-2 fuera de casa, el título se decidió en tierras mexicanas en los penaltis. Mientras todos los futbolistas de Chivas anotaron sus respectivos lanzamientos, los errores de Toronto desde los once metros hicieron que ganaran la competición. Quien no estará en el Mundial será su técnico Matías Almeyda, después de conquistar la Champions se fue a probar suerte a San José Earthquakes.

Esperance de Tunis (campeón de África)

Los torneos africanos posiblemente sean los más complicados de ganar, ya sea a nivel de selecciones o clubes. En el caso del equipo de Túnez ya están acostumbrados a ganar la Champions de su continente, se trata de la tercera vez que lo logra. Con este último título se ha situado en un grupo multitudinario en el tercer escalón por detrás de Al-Ahly (ocho títulos) y TP Mazembe o Zamalek (cinco títulos cada uno). Por lo tanto, estamos ante el club más importante en la historia de Túnez, con 28 ligas, y uno de los más importantes de África. En 2011, participaron en el Mundial pero cayeron a las primeras de cambio. Aquel año fue la legendaria final entre FC Barcelona y Santos. Ese 4-0 sin delanteros y ante Neymar, Elano, Borges, Danilo o Ganso.

El Esperance logró ser campeón de África por la puerta grande, derrotando al hegemónico Al-Ahly en la final. Lo curioso es que ambos equipos coincidieron también en la fase de grupos, junto a un equipo de Uganda y otro de Botswana. El conjunto tunecino dejó por el camino a sus compatriotas de Étoile du Sahei y al Primeiro de Agosto angoleño antes de la final. No les fue sencillo lograr su tercer trofeo continental, pese a caer 3-1 en el partido de ida lograron derrotar al equipo egipcio 3-0 en la vuelta. Ya podéis imaginar la locura que supuso a su enérgica afición ese resultado.

Al-Ain (Anfitrión)

Estamos ante el único equipo que participa sin ser un campeón continental. Al-Ain participa como anfitrión, ya que ganó la última edición de la liga de los Emiratos Árabes Unidos. De todas formas, está en cuartos de final porque eliminó en los penaltis al campeón de Oceanía. El conjunto neozelandés de Team Wellington llegaba tras destronar a Auckland City en la Champions, todo un éxito histórico. Aun así, los anfitriones firmaron un 3-3 y en los penaltis lograron derrotar al equipo oceánico. Al equipo más exitoso de los Emiratos ahora le espera el campeón africano.

En los Emiratos Árabes siempre encontramos a viejas leyendas del fútbol, es como la liga turca pero bastante más decadente. En Al-Ain perfora redes el mito Marcus Berg. El sueco es sin duda su mejor futbolista, un gol suyo en el 85’ llevó el duelo ante Team Wellington a los penaltis. Tras sus buenas temporadas en Panathinaikos, el curso pasado anotó 25 goles en 21 partidos y en la presente campaña lleva diez en once partidos. Compite con ilustres como Álvaro Negredo por ser el máximo goleador de los Emiratos Árabes.