Paris Saint Germain y Fútbol Club Barcelona se verán las caras en los cuartos de final de la Liga de Campeones. Pase lo que pase, el único país que se asegura pasar de ronda será el de donde es originario Hamad Al Thani, que suministra dinero a ambos clubes.

Paris Saint Germain y Fútbol Club Barcelona, dos clubs aparentemente muy distintos. Los unos apenas llegan a los 50 años de vida y aún buscan su verdadera identidad para calar hondo en la sociedad parisina mientras que los otros son un club de 114 años de historia, símbolo nacional y cultural de Catalunya pero a la vez una marca global reconocida y reconocible en cualquier parte del mundo. Los primeros poseen una plantilla plagada de estrellas, hecha a base de golpes de talonario y los segundos han llegado a alinear a la vez a 11 jugadores formados en su cantera, fruto de la paciencia y el trabajo del fútbol base. Dos formas diferentes de buscar el éxito futbolístico con un mismo denominador en común: el dinero que reciben del gobierno de Hamad Al Thani.

Y por eso desde un pequeño emirato del Golfo Pérsico estuvieron pendientes del sorteo de los cuartos de la Liga de Campeones, dirigido por Gianni Infantino, que rivaliza con los protagonistas de los anuncios de Lotería de Navidad y Don Limpio para ser el calvo más famoso del mundo del fútbol. El Secretario General de la UEFA presentó a los equipos con su parsimonia habitual. Tres españoles, dos alemanes, un turco, un francés y un italiano. Finalmente no hubo ningún duelo entre rivales de la misma nacionalidad pero paradójicamente sí hay un país que ha asegurado su presencia en las semifinales: Catar.

Si alguien le dice al PSG hace tres años y medio, cuando deambulaba por la zona media de la Ligue 1, que podría plantar cara al todopoderoso Barça le hubieran tildado de loco. No suena tan descabellado ahora, después de que Tamim bin Hamad Al Thani, heredero al trono de Catar, se convirtiese en el máximo accionista del club al desembolsar 50 millones de euros. Una cantidad irrisoria si revisamos las finanzas de un hombre que, a través del Fondo de Inversión Soberano de Catar –Qatar Investment Authority (QIA)–, posee el 15% de la Bolsa de Londres, el 17% de Volkswagen, el grupo Harrods o una parte de Walt Disney Pictures.

Tras este medio centenar de millones invertidos para hacerse con el 70% del club francés, la familia Al Thani se ha gastado 249 millones de euros para reunir a los mejores cromos del panorama futbolístico en el Parque de los Príncipes. Construir un equipo campeón es solo una forma más de conseguir que el nombre de Catar esté relacionado con la élite del fútbol, objetivo primordial de la familia real catarí, que ya consiguió que la Copa Asia fuese sede en 2012 y que el Mundial de Fútbol de la FIFA se celebre en su país en 2022.

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Mientras que la inversión del PSG era un proyecto a medio plazo y con un claro afán publicitario, el gobierno de Catar decidió apostar por otro club de resonancia mundial. Alguno que ya estuviese en la cúspide futbolística. El FC Barcelona. Y puesto que el Barça es de los socios y no pueden comprar el club, qué mejor que publicitarse en la camiseta del equipo. Qatar Sports Investment, la rama dedicada al deporte del QIA, desembolsó más de 150 millones de euros para estampar el nombre de Qatar Foundation en la elástica azulgrana. Supuso una decisión inédita en la historia del club catalán, que nunca había percibido dinero por llevar publicidad en la camiseta.

El morbo hubiese sido mayor si ambos equipos se hubiesen enfrentado la temporada que viene, donde el FC Barcelona cambiará el patrocinio de Qatar Foundation por el de la aerolínea Qatar Airways. Rivalizando así con el patrocinador principal del club francés, Fly Emirates, principal compañía aérea de Oriente Medio.

La guinda del pastel viene a cargo de Al Jazeera. La cadena televisiva catarí obtuvo, en 2011, los derechos de retransmisión de la Champions League en Francia. ¿Y saben quién es el director de Al Jazeera Sports? Nasser Ghanim Al-Khelaïfi, el presidente del PSG colocado por la familia Al Thani gracias a su buena amistad con el heredero al trono. Es, por cierto, el primer presidente no francés del Paris Saint Germain.

En resumen, en cuartos de la Champions veremos un derbi catarí entre el PSG y el Barça. Pase uno u otro, los petrodólares invertidos por la familia Al Thani serán los grandes triunfadores, ya que el nombre de Catar se colará, sí o sí, entre los cuatro mejores equipos de Europa.