Hablar de Aridane Santana es hacerlo de un jugador dominante en la Segunda B. Desde que debutó en la categoría de bronce en la temporada 2007/08, el delantero nacido en Vecindario (Las Palmas) ha disputado ocho temporadas en este escalón del fútbol español. Además, cuatro temporadas más en Segunda y una experiencia de unos meses en el fútbol tailandés.

Desde este verano, el canario es el estilete de la Cultural y Deportiva Leonesa, que tras su descenso busca el ascenso en un Grupo I de Segunda B en el que marcha quinto por detrás de Castilla, Fuenlabrada, San Sebastián de los Reyes y la Ponferradina (líder).

El FC Barcelona pisará el Reino de León tras su 5-1 al Real Madrid en un estadio inaugurado el 20 de mayo de 2001 con un Cultural – Xerez Club Deportivo de la fase de ascenso a Segunda. Por aquel entonces, Aridane tenía 14 años y aún faltaban unos años para su puesta de largo en la categoría (suma 78 goles en 222 partidos).

En sus inicios pasó por las canteras del Deportivo, que lo fichó desde el Vecindario, y el Zaragoza. Fueron los primeros pasos. Y los dio lejos de casa. “Me fui con 17 años al Dépor. Fue la posibilidad de ir a un club importante que en aquella época en España y en Europa estaba haciendo las cosas muy bien. Pasé cuatro años muy buenos [dos de ellos jugando en Segunda B] y después estuve en el filial del Zaragoza una temporada. Tanto en el Deportivo como en el Zaragoza llegué a hacer la pretemporada con el primer equipo. Son etapas de formación de las que guardo un gran recuerdo”, relata Aridane.

Tocó volver a Canarias para jugar en Segunda B con el Universidad de Las Palmas, en una temporada en la que conoció la cruda realidad de la categoría: impagos, problemas económicos y un final agridulce. “Era un equipo puntero para intentar disputar la fase de ascenso, salieron las cosas bien en lo deportivo, aunque el club ese año tenía muchos problemas económicos, hubo bastante tiempo en el que no cobramos, pero seguimos compitiendo”. Ese curso, el club terminó disolviéndose pese a quedar en quinta posición. Aridane logró 12 dianas con 23 años y volvió a la península.

 

TENERIFE Y LA AVENTURA TAILANDESA

Tras media temporada en el Leganés, el Tenerife (que estaba en Segunda B) llamó a su puerta. Seis goles en medio curso en el que se quedaron a las puertas de ascender y 27 en la 2012/13 siendo el máximo goleador de toda la categoría y la pieza clave para la vuelta de los chicharreros a Segunda. Un bloque dirigido por Álvaro Cerveza en el que debutó Ayoze Pérez (actualmente en el Newcastle United).

Dos cursos más con el Tenerife en Segunda y llegaron las ganas de salir. “Me marché siete meses a Tailandia, quería probar una experiencia fuera de España, poder coincidir con jugadores de otros países y, la verdad, tengo un buen recuerdo para después pasar unos meses con el Mirandés”.

Hace dos temporadas volvió a Segunda B para ascender con el Albacete gracias, en gran parte, a sus 17 tantos. Cerró su etapa en Albacete este verano tras participar en 26 partidos en Segunda (tres goles) y la Cultural apostó por su veteranía en un proyecto obligado a ascender.

“La Cultural es un club que hace las cosas muy bien. Yo tenía un año más en Albacete, salió esta posibilidad y el proyecto que me presentaron, además de la insistencia para que estuviera aquí, me animaron a venir. El inicio de temporada ha sido bueno, pasando además tres eliminatorias de Copa y nos ha tocado el Barcelona. Algo muy importante para el club y la ciudad”, recalca el delantero de 31 años.

LA COPA, UN TORNEO HECHO A SU MEDIDA

Con ocho goles en 14 partidos en la Copa del Rey, Aridane es un experto en la competición. En la edición actual suma tres dianas en tres eliminatorias. “En Segunda B todo el mundo quiere llegar a medirse a un equipo de competición europea. Este año hemos pasado tres rondas, con el Universidad de Las Palmas también pasamos tres y con el Albacete me eliminó la Cultural que luego se midió al Real Madrid”.

Y fue en su experiencia en el Universidad de Las Palmas cuando tuvo su momento más mediático. En una eliminatoria que ya estaba decantada tras el 0-5 logrado por el Atlético de Madrid en la ida, Aridane marcó en el Vicente Calderón el primero de la noche para un 1-1 final ante los rojiblancos de Quique Sánchez Flores, Perea, Koke, Raúl García o Diego Costa.

“Pude marcar en el Calderón y empatar ante un rival importante. Sí que es cierto que la eliminatoria estaba encarrilada, pero al final te enfrentas a jugadores de Primera División y ahí todos salen a competir y a ganar. A nivel individual hacer un gol en ese estadio es una satisfacción que uno se lleva para siempre”, rememora Aridane.

Escribirá una página más en su dilatada carrera cuando salte para medirse al Barça e intentará prolongar su racha goleadora siendo el máximo anotador de la edición actual de la Copa del Rey junto a David Torres (Ontiyent).