Las reglas del fútbol español permiten que un club formado exclusivamente por futbolistas extranjeros, pueda participar de manera legalmente federada en las divisiones inferiores. Esa posibilidad y la mente liberal de un empresario que desea realizar los sueños de los niños de su país acabó dando forma al Qum FC. Llevan dos ascensos consecutivos y la meta es jugar la Copa del Rey.


Juegan al fútbol en Illescas (Toledo), una pequeña ciudad dormitorio de Madrid donde apenas viven 27.000 personas (la tercera más poblada de la provincia) y donde la cercanía con el centro del país (de solo 40 km) la hace particularmente atractiva. Reúne la tranquilidad de la comarca de La Sagra y la accesibilidad para gestionar cualquier empresa como si estuvieras en plena Gran Vía. Esa mezcla de calma para afrontar con paz cualquier objetivo y, a su vez, el frenetismo necesario para sentirse fiable ante cualquier competidor, da paso a diferentes emprendimientos. Porque aunque sea a base de ideas futbolísticas, el germen de esta historia radica en la pasión de un empresario atrevido y su amistad con un analista futbolístico de muchos quilates criado, precisamente, en Illescas. La energía de uno y la sapiencia del otro se unieron para generar el proyecto más vanguardista jamás visto en la historia del fútbol español a todas sus escalas. ¿Por qué? Porque el Qum FC habla coreano pero traduce sus goles al idioma del país que le ha acogido en busca de un sueño (qum significa sueño en coreano) y lo hace, ante todo y por encima de todo, para lograr expandir y abrir la mente de un país históricamente muy encerrado en sus posturas.

Hace poco saqué un mapa de Europa y apunté en él todos los clubes de cada país que estaban adquiridos, gestionados y, por tanto, controlados por dueños extranjeros. Desde la mentalidad más romántica y desde el enfoque más fundacional del fútbol, cada vez que las palabras empresas, compañía, inversores o accionistas se unen a las de clubes de fútbol, tiene connotaciones económicas que relegan la premisa básica de este deporte a un mero asunto financiero con cifras que multiplicar, anteponiendo siempre los números de la cuenta al disfrute deportivo de una masa que se siente representada. Por ello, la historia del Qum FC es aún más especial, porque pudiendo ser un tentáculo más en la cadena empresarial de algún millonario (coreano en este caso), no basa su ADN en cifras o en cheques, sino en volumen de sueños conseguidos, de metas futbolísticas logradas y de unión de pueblos en base al amor por la pelota.

 

La historia del Qum FC es especial. Pudiendo ser un tentáculo más en la cadena empresarial de algún millonario, no basa su ADN en cifras o en cheques, sino en volumen de sueños conseguidos, de metas futbolísticas logradas

 

“Soy compañero periodista, de Madrid e incluso empecé trabajando en prensa escrita y radio, aunque tenía siempre un amor por el fútbol que superaba el resto. Fui jugador y luego entrenador. Me saqué títulos de técnico hasta nivel nacional y técnico superior de deportes. Empecé a especializarme en dirección deportiva, scouting, análisis y fui abandonando el periodismo para centrarme en el fútbol. Estuve en diferentes proyectos como el Alcorcón, luego en China con el Real Madrid, después di conferencias sobre metodología de entrenamiento por todo el mundo en Ecuador, Colombia, México, Estados Unidos, Asia… Y allí conozco a Kim Daheo, que me propone hacer un viaje en 2015 a Corea del Sur para conocer el nivel de los futbolistas universitarios del país. Allí estoy diez días y me pregunta qué nivel de fútbol veo. Y, siendo sincero, veo futbolistas interesantes a nivel físico y técnico que, adaptándolo al contexto de España, pueden ofrecer buen rendimiento. Y a partir de ahí nace la idea de poder hacer un club de coreanos en el fútbol español”, nos relata con mucha animosidad su enérgico director deportivo (y, como veis por su historia, creador base de este proyecto), Rubén Caño, que nació y residió ya antes de este proyecto en Illescas y que, por la cercanía, facilidad y ayuda generada por los estamentos políticos, era el lugar idóneo para sentar sus bases.

¿Cómo es posible que puedan jugar juntos 19 futbolistas surcoreanos en una liga absolutamente ajena y en un país que está a 9.989 km? “Siempre es la primera pregunta que recibimos pero también la que me hicieron los propios interesados en su día. No se puede tener un equipo de extranjeros hasta la Segunda División. Es un error pensar que lo que ocurre en la élite es lo que ocurre en el resto de categorías. Es la primera consulta que se hizo a la federación española. Y la respuesta es que en las categorías regladas por la LFP (Liga de Fútbol Profesional) no se admite esto. En el resto, que no son consideradas profesionales, sí se puede. Sólo se pide que tengan residencia fija en nuestro país. Y ellos, con nuestro trabajo, la tienen”, argumenta, ampliando con ello el foco que muchas veces interpretamos como el único reglamentariamente aceptado en nuestro fútbol español. Y es que, no olvidemos, existe algún caso más como Alma de África (club federado de divisiones inferiores andaluzas que está formado al 85% por futbolistas africanos y sin regulación). Es más, en Andorra, por ejemplo, existen varios clubes formados casi íntegramente por extranjeros como mexicanos o portugueses que, en este caso, disfrutan incluso de la primera división andorrana que da opciones a jugar la mismísima Champions League.

Quien escribe estas líneas es castellano-manchego y conoce perfectamente las dificultades para establecer fútbol con metas ascendentes en la comunidad, una de las pocas que casi jamás ha tenido representación en la Primera División española (solo lo logró el Albacete), por lo que la llegada del Qum FC a Illescas, genera igualmente un punto positivo y optimista para un rincón de esa ‘España vaciada’ pero, además, desde luego, dar una opción a chicos coreanos que tienen mil límites y obstáculos. Tanto, que les impide ser futbolistas en la mayoría de casos: “No es nuestro objetivo pensar en algo tan grande como llegar a la súper élite, es cierto, pero claro que pretendemos enriquecer el deporte de la región y de la comunidad. Es algo que fomenta relación entre países, siempre va a sumar, nunca restará y es algo intercultural. España es número uno a nivel mundial y también en Corea del Sur. Un Clásico, por ejemplo, se vive en España como en mil sitios más y es increíble. Eso hace a España única de verdad. Ellos ven que aquí, con calidad pero no físico, con poca estatura pero con talento, hay similitudes y creen que, por eso, pueden encajar aquí. Ellos trabajan muchísimo pero a nivel futbolístico tienen que desarrollarse y los españoles lo estamos haciendo por todo el mundo. Y ellos, allí, tienen mil limitaciones porque su fútbol no les permite crecer. Allí hay menos clubes. Allí no hay tantas divisiones, por lo que no encuentran campeonatos acordes a su nivel. Y en los sitios donde pueden jugar, todo está más cerrado. Representantes, agentes o contactos que les cierran puertas. Ojalá que el Qum FC les dé esas opciones aquí”, comenta Rubén como conocedor de la zona y de cómo el fútbol aporta desde mil variables, algo que ahora tiene una rama más para creer que es posible.

 

Algunos de ellos han dejado sus estudios, familia y metas en Corea para arriesgarlo todo y buscar un sueño con el fútbol

 

Y es que el creador, Kim Daheo, pretendía desde el primer día hacer este proyecto como un romántico empedernido del fútbol. No entendía que pudieran crear un club en España y, sin embargo, no dar esa opción a todos los chicos coreanos que quisieran intentarlo. Por ello, cualquiera se pudo presentar a las pruebas de acceso en diciembre de 2016, en la localidad de Gimpo (a 20 kilómetros de Seúl): “Había gente con kilos de más o con edades muy avanzadas, pero era democrático. Se presentaron unos 500 ‘futbolistas’. Buscábamos hacer un equipo. Primamos más a eso, a un grupo que respondiera a un modelo de juego claro que íbamos a intentar. Algunos de ellos han dejado sus estudios, familia y metas en Corea para arriesgarlo todo y buscar un sueño con el fútbol. Ellos están estudiando español en la Escuela de Idiomas de Toledo y eso les permite tener pasantía para estar en España y, además, adentrarse en nuestra cultura. Todo esto no tendría sentido si no son capaces de interactuar con el país y llevarse eso como experiencia más allá de la pelota. Hoy, algunos de ellos ya hablan con cierta fluidez y han encontrado hasta pareja en Illescas”, analiza a fondo sobre todo lo que ha implicado este proyecto deportivo-educativo que va mucho más allá de lo que suceda en el terreno de juego.

Y es que en el terreno de juego, donde son dirigidos por Pedro Velasco, la situación es tremendamente satisfactoria. Llevan dos años y, tras un primer curso compitiendo en Segunda Autonómica-Regional con un ascenso fulgurante a Primera Autonómica-Regional, han sumado esta misma semana su segunda gran noticia al imponerse en la clasificación como líderes intratables (sólo perdieron un partido en toda la temporada) y sumar un nuevo salto, ahora rumbo a la categoría de Preferente Autonómica, que equivale a la quinta categoría del fútbol español (por detrás de Primera, Segunda, Segunda B y Tercera División): “Donde acabemos estando, va a ser por la capacidad, trabajo y desempeño de los que empujamos este proyecto. Empezamos bien y seguimos creciendo. Es un proyecto romántico. Mi meta es llegar a jugar un partido contra el Real Madrid en la Copa del Rey, que es una opción que, por las plazas que hay para clubes menores, podemos llegar a imaginar. Eso sería una locura aquí pero más aún en Corea. Y lo lograremos y lo verán todos en nuestro país. Y, como límite, la Segunda División B que es la más alta a la que podemos llegar”, nos cuenta el presidente en primera persona, demostrando que la frase del sueño que pretenden con el Qum FC es la que mejor se aprendió para recalcar en los medios (es la única que dijo en español sin necesidad de traducción).

Este verano será el tercero que este grupo de chicos vivirá su sueño futbolero en España, y en Illescas son ya pequeños ídolos fotografiados hasta la extenuación por cada uno de sus habitantes. Son el equipo de moda en Castilla-La Mancha, donde están recibiendo aplausos en cada estadio que visitan por sus modales, ejemplos y valores (saludan de manera singular al final de cada partido) y, además, tienen futbolistas como Soo Jong Park (súper goleador) que ya goza de ofertas de clubes de mayor categoría. Y todo, producto de un empresario que quiere hacer crecer a su país mostrando las limitaciones que aún existen en términos futbolísticos, a un súper profesional español capaz de hacer realidad esta locura a miles de kilómetros y a una pequeña localidad donde la pelota ha demostrado ser, una vez más, el mejor socio para unir culturas y acercar ideologías. Corea grita goles en un lugar de La Mancha…


En el programa-podcast 42 de ElEnganche en SpainMedia, estuvieron con nosotros Rubén Caño (director técnico), Kim Daeho (presidente) y varios de los futbolistas que forman el Qum FC.