Como corresponde a las grandes compañías que hay detrás de la marca que es hoy en día un club de fútbol como el Real Madrid, el Fútbol Club Barcelona, el Manchester United, Bayern de Munich, Juventus y un larguísimo etcétera, el presupuesto que necesitan estas entidades deportivas tan sólo para seguir funcionando temporada a temporada al mismo nivel es enorme, de cientos de millones de euros, y aunque los fichajes se llevan los titulares y una buena parte del dinero, lo cierto es que detrás hay muchos puestos de trabajo e instalaciones que dependen de unos presupuestos que se han resentido mucho con la pandemia, sobre todo por las medidas que se tuvieron que tomar en los peores momentos para contenerla.

300 millones menos para el Real Madrid 

Aunque la pasada temporada el club blanco terminó con un ligero superávit de cerca de 900.000 euros, lo cierto es que el equipo estimó unas pérdidas totales de 300 millones de euros, a pesar de que el apoyo de patrocinadores como el bróker online easyMarkets, Adidas, Hugo Boss y muchos otros ha logrado paliar la sangría ayudando a los clubes a cuadrar unas cuentas imposibles. La falta de asistencia de los aficionados y las alteraciones en el calendario y la consiguiente merma en derechos televisivos y en publicidad han sido un golpe comparable al que han experimentado otros sectores económicos, aunque también es cierto que no se han visto tan dañados como el turismo o los viajes aéreos.

Tan fuerte ha sido el golpe a la economía del club capitalino que la única llegada pagando ha sido la del jovencísimo Eduardo Camavinga, jugador francés nacido en Angola que con 18 años ha recalado en el Real Madrid después de una discreta temporada en el Rennes. Además volvieron Daniel Ceballos desde el Arsenal, Jesús Vallejo desde el Granada, Gareth Bale del Tottenham y Luka Jovic de Frankfurt, aunque estos se habían ido cedidos.   

De momento el club blanco se está desenvolviendo con desigual suerte en la liga Santander y en la Champions, ya que si bien en la primera competición se mantiene en cabeza junto con el Sevilla, la Real Sociedad y Sevilla y Osasuna muy cerca, en la máxima competición europea la inesperada derrota ante el Sheriff le ha situado en una delicada segunda posición en la clasificación.

Casi 500 millones menos para el FC Barcelona 

Esa fue la cifra de pérdidas para la temporada 2020-2021 según reveló Joan Laporta, en unas declaraciones en las que además dijo que se tendría que revisar la política salarial del club (revisión que entre otras se vio cristalizada en la sonora salida del astro argentino Leo Messi en dirección a la capital francesa) ya que las pérdidas habían sido mucho más elevadas que lo inicialmente previsto.

 A pesar de que el coronavirus ha tenido un evidente impacto negativo en los ingresos de muchos clubes deportivos, no sólo el fútbol, tampoco debe perderse de vista que la bajada de ingresos ya venía de antes y que tiene varias posibles explicaciones, además de haber llevado a intentar algunas atrevidas iniciativas.

La Superliga de Florentino

Y es que con la figura del presidente del Real Madrid a la cabeza, hace meses se habló mucho del amago de varios de los clubes más importantes de las principales competiciones europeas para crear una competición de los mejores entre los mejores, la cual vendría a ayudar a llenar las arcas de unos equipos que estaban perdiendo ingresos al, según declaraciones del propio Florentino Pérez, estar perdiendo el fútbol profesional interés, pérdida de interés medida en la bajada de las audiencias, ya que las competiciones estaban llenas de partidos de escaso interés.

Es innegable que las nuevas tecnologías y las plataformas de streaming, que han conseguido aupar a la categoría de estrellas muy bien pagadas a nuevos comunicadores que ofrecen una cantidad y variedad de contenido enorme, han cambiado la forma en la que los jóvenes obtienen su entretenimiento, y que los clubes tendrán que encontrar una forma de resultar más atractivos, por ejemplo con la expansión de sus marcas a zonas como Asia, en cuyos países ha aumentado mucho el interés por el deporte rey.