El verdadero arte, para el filósofo danés Søren Kierkegaard, es una cuestión de la interioridad y la subjetividad, no de las obras. Para el danés, los pensadores griegos no son genios por las creaciones que produjeron, sino por su interior, por ser ellos mismos obras de arte. Kierkegaard también va más allá y, mientras que cuando el arte era siervo del ámbito religioso o cortesano había una concepción colectiva de este, el filósofo tiene una visión autónoma del arte; cada individuo lo entiende a su manera. En el fútbol hay un poco de estas dos concepciones, todos apreciamos un gran gol o un regate plástico, pero hay otras acciones que en algunos no despierta interés, pero en otros les evoca un caluroso sentimiento. Una de estas acciones es el arte de defender. Y hoy uno de sus máximos exponentes es Rúben Dias, como Kierkegaard lo es del existencialismo.

Nacido en 1997 en Amadora, Portugal, Rubén Dias empezó a dar sus primeros golpes al balón en el equipo de su ciudad, el Estrela da Amadora. Con once años se fue a una de las grandes academias de Portugal, la del Benfica, donde se forjó como futbolista. En 2015 debutó con el filial de las ‘Águilas’ en la LigaPro contra el Chaves. Unos meses después, y con solo 18 años, ante la falta de centrales, fue convocado con el primer equipo en un partido de octavos de final de la Champions League contra el Zenit, pero no debutó. Sin embargo la recompensa llegaría dos años más tarde, en 2017 después del papel crucial que jugó con el segundo equipo lisboeta la temporada anterior. Fue en un partido ante el Boavista, y a partir de ahí Dias mantuvo su posición en el once y con el paso de los años se convirtió en uno de los jugadores más codiciados del panorama internacional.

Echar el cerrojo

En una era en la que los centrales están obligados a ser una pieza fundamental en la construcción de la jugada, y en especial si te entrena Guardiola, Dias ha edificado esta identidad con los años. Ya cuando jugaba bajo las órdenes de Bruno Lage en el Benfica demostraba un gran control del balón, además de agilidad y facilidad para salir de la presión. Atributos que ha puesto en la maleta con la que viajó a Mánchester. El luso es el central que los ‘Citizens‘ han buscado durante tanto tiempo. Después de 235 millones gastados en defensas, el baluarte del campeón inglés ya tiene a su líder. Rúben Dias costó 70 millones pero desde el primer momento su inversión ha estado a la altura, 15 porterías a cero en los 32 partidos como titular que ha disputado en la Premier. Estadísticas que, entre otras, le han valido para ser considerado el mejor futbolista de la temporada del campeonato inglés por la Asociación de Periodistas de Fútbol en Inglaterra. Un reconocimiento individual de gran valía en las Islas y que dan más argumentos al desembolso que se hizo en verano. Un premio que vale doble en una liga dominada por grandes delanteros. Normalmente los que rematan las jugadas se llevan todos los focos, pero recibir este premio es un gran ejemplo de que el trabajo de este equipo empieza desde atrás. Somos como una familia, aseguró Dias al recibir el premio.

 

Rúben Dias costó 70 millones pero desde el primer momento su inversión ha estado a la altura, 15 porterías a cero en los 32 partidos como titular que ha disputado en la Premier League

 

Si bien es cierto que su actuación en la final de la Champions no fue de las mejores, especialmente en el único gol del partido, no se debe juzgar a un artista por una mala obra, sino por el conjunto de su trabajo. Y sin duda la temporada de Dias ha sido excelsa. En su primer curso en un equipo de primerísimo nivel se ha ganado el respeto de todos los que dudaban. En términos estadísticos ha tenido un 93,2% de efectividad en el pase en la Premier

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y un 94,4% en la Champions, premisa clave para desenvolverse en el fútbol que Guardiola quiere proponer. No solo las sensaciones, sino también los números ejemplifican la mejora de la defensa ‘citizen.

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Ahora Rúben Dias espera mantener el nivel con su selección en la Eurocopa y poner el broche de oro a la temporada. El luso está llamado a ser el baluarte de los de Fernando Santos, no únicamente en la defensa del título, sino también en un futuro. Con Pepe y Rui Fonte en sus últimos años de carrera internacional, el de Amadora debe aplicar la determinación y la tenacidad que ha demostrado en Inglaterra. Y ha demostrado que es capaz. Desde su debut con la selección en 2018, Dias ha ido evolucionando y adquiriendo las dotes necesarias para jugar con Portugal y ha aprendido del mejor maestro, Pepe. El del City ha sabido recoger las mejores características del jugador del Porto y llevarlas a otro nivel. Aún le queda mucho trayecto para tener el mismo impacto que su compañero en la zaga ha tenido, pero su potencial es infinito. Además ha evidenciado que cuando mejor actúa es cuando más presión hay. Y qué mayor presión que ser uno de los centrales titulares del último campeón de la Eurocopa y tener en tu equipo a jugadores de la talla de Cristiano Ronaldo, Bruno Fernandes y João Félix.

 

Rúben Dias está llamado a ser el líder de Portugal en un futuro. Con determinación y tenacidad quiere emular la carrera internacional de su compañero en la zaga lusa, Pepe

 

Rúben Dias espera no parecerse a Kierkegaard, que vivió atormentado durante toda su vida por la perfección y por la búsqueda de motivos y propósitos. El luso ha demostrado a sus 24 años que no le puede la presión, que es el líder que el City necesitaba desde la marcha de Kompany y el que Portugal busca cuando Pepe se retire. Al de Amadora no le aterra nada, ni tener que cargar con el peso de ser uno de los defensas más caros de la historia ni que en su primera temporada haya sido escogido como el mejor jugador en Inglaterra. Rúben Dias es lo contrario al existencialismo, él no piensa ni se plantea las consecuencias de sus actos, él actúa. Y así debe seguir, porque si algún día se da cuenta de lo que está logrando con su juventud, puede ser que se martirice como lo hizo Kierkegaard.

 


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Fotografía de Imago.