26 de mayo de 2018, Estadio Olímpico de Kiev: Lionel Messi celebra efusivo con la Orejona en brazos. El Futbol Club Barcelona ha ganado una nueva Champions League. A sus costados aparecen un par de hermanos: Jonathan y Giovani Dos Santos, ambos pilares de este título culé y que hoy celebran con el astro argentino antes de hacer maletas con la mira en representar a México en el Mundial de Rusia.

Una fantasía que no estuvo tan lejos de ser realidad. Las razones por la que este universo paralelo no es el nuestro son muchas, pero principalmente, una serie de decisiones (para algunos desafortunadas) y un sueño de dos hermanos, decididos a jugar juntos, sin importar dónde sea.

Ambos surgieron de La Masía. Ambos tenían todo para brillar como blaugranas. Pero el que debió quedarse se fue, y el que debió irse se quedó.

El que debió quedarse

En 2007 Giovani empezaba a tener oportunidades en el primer equipo del Barça. Campeón del Mundo Sub 17 en 2005 y Balón de Plata de la misma justa, tenía todo para brillar en el Camp Nou mientras luchaba ante Bojan Krkic por un lugar en la plantilla.

Oportunidades tuvo, paciencia, no tanto. Apenas un verano después, Giovani partió hacia Inglaterra, con el Tottenham Hotspur. Ipswich Town, Galatasaray, Racing, Mallorca, nunca encontró una casa donde disputar al menos 30 partidos. Un trotamundos más

El que debió irse

En 2009 el segundo Dos Santos recibía una oportunidad con el primer equipo del Barcelona, una de pocas que tendría. A pesar de que repetidamente fue advertido que no tendría muchos minutos, Jona aguantó, y aguantó y aguantó.

Villarreal, el sueño cumplido y el agridulce verano de 2015

En 2013 Giovani finalmente encontró una casa. En Villarreal, el atacante consiguió ser regular como nunca antes. Un verano después, Jonathan lo alcanzó y con ello, el sueño de jugar juntos vestidos de amarillo (de niños ambos soñaban con jugar para el América, club que utiliza este color y en el que su padre, Zizinho, brilló).

El 9 de julio de 2015 el sueño vería una nota positiva y una negativa. Jonathan disputaba su primer partido oficial con la selección mexicana, en la Copa Oro, compartiendo el terreno de juego y la camiseta tricolor con su hermano.

Seis días después, Giovani pactaba un contrato con Los Ángeles Galaxy, equipo de la MLS estadounidense.

La criticada reunión

Jonathan aguantó dos años sin su hermano y aunque cada vez eran más sus minutos compartidos con el ‘Tri’, esto no fue suficiente.

Ni las oportunidades de permanecer en Europa, ni siquiera el interés del América, club de sus amores, fueron suficientes para separarlo de su hermano. En el verano de 2017 y a pesar de quienes llamaron a su decisión un retroceso drástico, Jonathan fichó también por Los Ángeles Galaxy.

Incierta actualidad

Hoy ambos se encuentran sin jugar. El Galaxy fue el peor equipo de su conferencia y uno de los peores de la MLS, quedando fuera de la postemporada, lo que significa que desde mediados de octubre hasta principios de marzo, dos futbolistas que esperan jugar el próximo Mundial, estarán inactivos más de cuatro meses previo a esta justa.

El 26 de mayo de 2018, Jonathan y Giovani no estarán coronándose campeones de Europa. Inclusive, puede que la decisión de partir al futbol estadounidense les cueste no asistir al Mundial. Solo algo es seguro: Los hermanos Dos Santos estarán juntos.