Los partidos de selecciones nunca vienen bien. Si se juegan en agosto mal porque las ligas recién han comenzado, y si se disputan ahora también mal porque interrumpen la mejor parte de la temporada. La clasificación hacia el Mundial de Rusia está teniendo especial interés en América del Sur y Asia. En Europa el interés es mínimo pues rara vez salta alguna sorpresa. Sin embargo, lo más divertido de ver ocurre en Oceanía. Me atrevería a decir que allí surgen las auténticas alegrías. Fútbol en los archipiélagos, balones que prácticamente salen de las islas. Estamos ya en la tercera fase de clasificación en la que solo quedan seis elegidos. Por el camino se han quedado Tonga o Islas Cook, todo un drama del que aún nos estamos recuperando. Estas seis selecciones esconden varios protagonistas, cada uno con su particular historia.

Grupo A

Nueva Zelanda (111 ranking FIFA): Es terrible la diferencia futbolística que hay entre los kiwis y el resto de selecciones de Oceanía. Lideran su grupo gracias a una victoria y un empate ante Nueva Caledonia. En la anterior ronda pasó sin problemas. No perdió un solo partido, anotó nueve goles y tan solo encajó uno. Su mejor jugador es Chris Wood. Es el delantero titular del Leeds y máximo goleador de la segunda división inglesa, 24 goles lleva el tío. Pero aquí somos fans de su portero titular: Stefan Marinovic. El guardameta juega en la cuarta división alemana, defiende la portería del Unterhaching. Es el flamante líder de esta categoría y todavía no conocen la derrota. Sin duda la portería de Nueva Zelanda está en buenas manos.

Nueva Caledonia (169 ranking FIFA): Nos dejamos ya de Nueva Zelanda que es demasiado mainstream, y vamos a pasar a los equipos que gustan. Muchos seréis los primeros que no hayáis tenido jamás noticias sobre el nivel futbolístico del archipiélago francés. Y es totalmente lógico que así sea. Eso sí, tienen a un ilustre jugador que nació allí: Christian Karembeu. Ya les gustaría tener a otros países una representación así. Han empatado un encuentro ante Nueva Zelanda, esto ya es un gran éxito. La mayoría de sus futbolistas juegan en la liga local, lo hacen en equipos como Hienghene o Magenta. Son equipos habituales de la Champions de Oceanía. El resto participan en las divisiones inferiores del fútbol francés.

Fiyi (181 ranking FIFA): El deporte nacional por excelencia es el rugby, por ello son reconocidos a nivel mundial. Su nivel futbolístico deja mucho que desear. En la ronda anterior lograron clasificarse de milagro tras una dura pelea con Islas Salomón y Vanuatu. Una victoria fue más que suficiente. La gran mayoría de sus futbolistas juegan en la liga local, en equipos como Ba y Rewa. Sus escudos son muy originales. Posiblemente su mejor futbolista sea Roy Krishna. El bueno de Krishna juega en el Wellington Phoenix neozelandés (en la liga australiana), ha anotado 11 goles en la A-League. Lleva 19 tantos con su selección, todavía está en el recuerdo aquel hat-trick que le hizo al potente combinado de Kiribati.

Grupo B

Tahití (148 ranking FIFA): Posiblemente sea la segunda potencia oceánica después de Nueva Zelanda. ¿Quién ha no olvidado su participación en la Copa Confederaciones de 2013? Encajaron 24 goles en tres partidos. Pero en su continente las cosas son bien distintas, se sienten peces gordos. Mickael Roche fue el portero en aquella Confederaciones y todavía sigue defendiendo la portería de Tahití. Es también el guardameta del Tefana, el equipo nacional por excelencia. La gran base de la selección pertenece a ese club, y es de los pocos que plantan cara a los neozelandeses en la Champions. Pese a perder un encuentro son los claros líderes del grupo. Son los subcampeones mundiales de fútbol playa. Ahí queda eso.

Islas Salomón (187 ranking FIFA): Tiene más islas, superior a 900, que futbolistas federados. Esta es la magia de Oceanía. Su capitán es Henry Fa’arodo y tiene el privilegio de decir: “Yo le he hecho tres goles a Tonga”. Se le podrán negar muchas cosas a Fa’arodo, pero no aquella magnífica tarde en la que vencieron 6-0 gracias a sus tres tantos. Han conseguido ganarle un partido a Tahití y todavía tienen aspiraciones de meterse en el Mundial. Todos sus futbolistas participan en la liga local. Es una competición menor pero que tiene a dos equipos en la máxima competición oceánica. Hace unos pocos años lograron meterse en la final de la Champions.

Papúa Nueva Guinea (172 ranking FIFA): No creo que se os ocurran países más molones que Papúa Nueva Guinea. El nombre atrapa. Lo flipante es que tengan a un futbolista del Groningen en su selección. Se trata de David Browne, un joven jugador que tras ganarlo todo con el Auckland City neozelandés firmó por el club neerlandés. Es también muy curioso que su entrenador sea danés. No sé cómo Flemming Serritslev, nacido en Copenhague, ha podido terminar dirigiendo a la selección de Papúa Nueva Guinea. Su currículo no tiene desperdicio, tiene varias joyas pero entre ellas está dirigir a la selección sub-21 de Armenia. Ojalá ser Serritslev. Bendito fútbol, qué cosas nos deparas.