Una mañana de verano Leonardo Jardim amaneció y lo primero que hizo fue mirar por la ventana, la puerta de casa estaba repleta de maletas y sacos llenos de dinero. Los billetes se los llevaba la brisa veraniega. Se frotó los ojos incrédulo, allí ya no estaban Mendy, Bernardo Silva, Bakayoko, Germain ni Mbappé. Sí había rostros nuevos, ilusionados por haber llegado a Mónaco, pero ninguno de sus antiguos futbolistas estaban ya en el Principado. “¿Qué les habrá hecho salir tras haber logrado la Ligue 1 y rozado una final de la Champions League?” Sin tiempo a responder esta cuestión, Jardim se puso el chándal, dio la bienvenida a sus nuevos futbolistas y trató de no cogerles mucho cariño pues dentro de un año las maletas que había en la puerta serían las suyas.

No hay problema en vender a los mejores

JamesLos dirigentes del Mónaco no se ponen nerviosos cuando cada verano llegan al Principado ofertas por casi cada uno de sus futbolistas, se han acostumbrado a competir así. Y la verdad es que compiten genial. Da igual que el jugador vendido haya sido el mejor la temporada pasada, si llega una buen cifra se le vende y por ese dinero ya llegarán tres o cuatro futbolistas los cuales dentro de un tiempo valdrán el triple de lo que costaron. La fórmula parece sencilla, pero es difícil mantener esa capacidad de acierto en el mercado tras la pérdida de un jugador vital. Así es como se marchó James por 75 kilos al Real Madrid, Martial a Mánchester a cambio de 60 kilos, Kondogbia al Inter por 36 o hace más de una década Trezeguet a la Juventus por 23 millones. Evidentemente eran, en su día, piezas fundamentales, pero sus sustitutos como mínimo lo hicieron igual de bien a un precio menor.

En la pasada edición de la Champions el Mónaco hizo con el Manchester City lo que quiso, tan solo unos errores defensivos en el encuentro de ida le dieron vida al equipo inglés. Guardiola aprendió la lección y por eso mismo este verano ha pagado más de 100 millones por Mendy y Bernardo Silva. Si no puedes ganarles, compra a sus mejores futbolistas. Los buenos entrenadores son aquellos que hacen de los jugadores comunes futbolistas de otro nivel, les rodean de tal manera que parecen ser mejor de lo que realmente son. Así es como el Chelsea ha soltado 40 kilos por Bakayoko. Muchos coincidiremos en que el medio francés era posiblemente el jugador más limitado técnicamente de todo el once del Mónaco, pero Jardim supo darle un rol por el cual han pagado una millonada. La pasada temporada Germain tuvo una tremenda importancia en la plantilla, el delantero cada vez que jugaba aportaba goles y sacrificio. Podía haber sido relevante esta nueva campaña, pero cómo decir que no a los 8 kilos que ha pagado el Olympique de Marsella por él. De todas estas ventas posiblemente la más clara era la de Mbappé. De la noche a la mañana pasó de ser un tipo al que pocos conocían, a dominar la Champions y ver cómo media Europa suspiraba por un chico de tan solo dieciocho años. Su salida rumbo a París, a cambio de 180 kilos, recuerda a la de Henry, aunque este le duró más tiempo al Mónaco.

Fichajes que se venderán por el triple

No siempre serán tan certeros con los sustitutos pero hasta el momento el Mónaco está acertando de pleno. Ante la salida de cuatro jugadores titulares y un suplente de lujo, Jardim ha acudido al mercado con la intención de perder cuanta menos calidad posible mejor. Las bajas han sido de gran nivel y lo normal es que se note su ausencia. Keita Baldé ha sido el refuerzo más caro, por 30 kilos ha llegado desde la Lazio. Por su posición sobre el césped viene para reemplazar a Mbappé, aunque son dos jugadores diferentes. Con la llegada de Tielemans el Mónaco vuelve a demostrar que sabe moverse rápido como nadie en el mercado, el belga es de esos que han llegado por 25 kilos y posiblemente lo venderán por el doble. La delantera quedó huérfana en verano y pocos hombres pueden ofrecer más variantes en posiciones ofensivas que Jovetic, los 11 millones que han pagado por él son otro acierto. Kongolo y Diakhaby son los dos refuerzos que más dudas ofrecen, debido a la mayor experiencia del resto, aunque ya están entrando en los planes de Jardim.

KeitaAdemás de saber invertir bien el dinero sin volverse locos, el Mónaco está haciendo algo que a la Juventus le ha venido funcionando bien. Se trata de firmar jugadores libres o a un coste muy bajo. De esta manera han llegado con la carta de libertad Diego Benaglio, Ghezzal y Jordy Gaspar. Tres jugadores, cada uno de una posición distinta, que aumentan su fondo de armario lleno de calidad. Uno de los refuerzos más sonados ha sido el del joven Mboula procedente del FC Barcelona. Para un equipo que apuesta por futbolistas jóvenes, les hace jugar en Europa y que luego no se cierra en banda a la hora de venderlos, es mucho más sencillo ser un reclamo potente de cara a las jóvenes promesas. Los adolescentes saben perfectamente que el Mónaco es un destino idóneo, ya que allí se ofrecen minutos y la posibilidad de ser un gran escaparate para el resto de clubes europeos. Es lógico que un gran proyecto, como Mboula, decida irse al Principado sabiendo que allí tendrá más probabilidades de ser clave que en Barcelona.

La vieja guardia continúa

Este pasado verano no todo han sido despedidas, también se han quedado jugadores de gran calidad por los cuales no han faltado las ofertas. Hasta última hora no supimos cuál era el destino de Lemar. Arsenal, Liverpool e incluso Barcelona pelearon por él hasta el cierre del mercado. Con las salidas de Mbappé y Bernardo Silva, Lemar se ha convertido en un factor aún más diferencial. El extremo nacido en Guadalupe aún no tiene prisa por salir. El que seguirá perforando redes una temporada más es Falcao. Tras las lesiones sufridas no hemos vuelto a ver la versión que mostró en el Atlético de Madrid, pero sí es cierto que dentro del área mantiene intacto su instinto asesino. Su arranque en la presente Ligue 1 es la clara demostración de que aún tiene mucho fútbol en sus botas. Otro que entró en las quinielas para salir este pasado verano fue Fabinho. Varios medios daban por cerrada su salida, junto a Mbappé, rumbo a París. Es un jugador clave para Jardim, le soluciona muchos problemas en varias de las demarcaciones en las que puede jugar. Es el comodín ideal. Tanto Glik como Joao Moutinho han tenido un verano tranquilo, no se les ha relacionado con ningún club y su veteranía se torna fundamental. El polaco seguirá siendo el jefe de la defensa, mientras que el medio portugués ha salido beneficiado de las salidas ya que ha adquirido mayor protagonismo. Ojo, que Jardim ha renovado hasta 2020 y mientras él siga la rueda monegasca seguirá girando.

¿Podrán repetir los éxitos de la pasada temporada?

Monaco2Seamos sinceros, es difícil que el Mónaco mantenga el nivel de 2017. No por poseer futbolistas de peor calidad, sino porque su gran rival se ha reforzado como nunca. Adquirir a Neymar, Mbappé y Dani Alves es brutal, no han perdido a ningún gran jugador y además han añadido a esas tres bestias. Lo bueno de este deporte es que a veces rompe las expectativas, la pasada temporada también parecía evidente que el PSG se llevaría la liga francesa y el Mónaco les sacó ocho puntos. Sí es cierto que otros rivales como OL, Niza u OM parecen más débiles que el año pasado. Lo normal sería que terminaran entre los dos primeros de la tabla. Donde sí podrían dar más sustos, aunque ya no van de tapados, es en la Champions League. Un grupo con RB Leipzig, Porto y Besiktas hace que sus opciones de estar en la siguiente fase sean grandes, se trata de un grupo igualado sin un candidato real a llevarse el premio. Si yo fuera un pez gordo europeo no me haría ninguna gracia enfrentarme a Jardim y sus chicos a doble partido, Manchester City y Borussia Dortmund ya conocen cómo se las gastan los del Principado.