Hablar del Ruhr es hablar de uno de los ríos más conocidos del panorama futbolístico. Sus aguas separan a Gelsenkirchen de Dortmund. Al azul del amarillo, al blanco del negro. O lo que es lo mismo, al Schalke 04 del Borussia. Este afluente del Rin está siempre presente en la mayor rivalidad existente del fútbol alemán. Un partido sin igual para ambas ciudades, que empezaron su enemistad a finales del siglo XIX con las minas, el carbón y el acero entre manos.

Las ciudades de la región del Ruhr fueron el potencial económico de Alemania durante la Segunda Revolución Industrial. Las minas de Gelsenkirchen y el carbón y el acero de Dortmund no solo beneficiaron a su país, sino que abrieron una brecha entre las dos localidades por liderar la economía de la actual Renania del Norte-Westfalia. Ahí se labró una historia de disputas y enfrentamientos entre las dos localidades germanas que, a día de hoy y después de más de un siglo, sigue vigente. Pero ahora con el balón de por medio.

El Schalke 04 se fundó en 1904 con el nombre de Turnverein 1877 y adoptó su nomenclatura actual en 1924. Cinco años después de que el fútbol se instalase en Gelsenkirchen, a poco más de 25 kilómetros de distancia nacía el Borussia Dortmund -cogió su nombre del de una cerveza de Dortmund, aunque también significa ‘Prusia’ en latín-.

 

Tuvieron que pasar 18 años para que Dortmund pudiera celebrar la primera victoria del equipo de la ciudad ante el eterno rival

 

El 3 de mayo de 1925 fue la primera vez que Schalke 04 y Borussia Dortmund se veían sobre un terreno de juego. La victoria fue para Die Knappen (los mineros), tal y como se conoce al club de Gelsenkirchen. El 4-2 que se registró al fin del partido sería un adelanto de lo que ocurriría en la cuenca del Ruhr y también en la Alemania nazi en los años venideros.

Con la llegada de Adolf Hitler al poder, el fútbol alemán sufrió una reorganización en sus competiciones. Hasta 1933, los campeones y subcampeones regionales, divididos en siete grupos, se medían en una fase final para conocer al campeón alemán. El nazismo potenció las competiciones deportivas del país por fines políticos y reestructuró la liga. Los campeonatos regionales recibieron el nombre de Gauligas y de siete grupos se pasó a dieciséis. En los siguientes once años, hasta que la competición alemana tuvo que ser detenida a causa de la Segunda Guerra Mundial, el Schalke fue el gran dominador del fútbol teutón con seis títulos de liga, siendo considerado incluso un ejemplo de la nueva Alemania por parte del régimen.

Esos años gloriosos de los mineros no se entenderían sin la figura de Ernst Kuzorra y Friedrich Sczepan, los dos referentes del club durante el Tercer Reich. Ese equipo, que recibió el nombre de Schalker Kreisel (el rondo del Schalke) por su fútbol de toque y combinativo, marcaría un antes y un después en la forma de entender este deporte en Alemania. Kuzorra era la potencia y el gol y Sczepan, que se casó con la hermana del primero, era la alegría y la sutileza de un equipo que, según dice la leyenda, era el favorito de Hitler.

Tuvieron que pasar 18 años para que Dortmund pudiera celebrar la primera victoria del equipo de la ciudad ante el eterno rival. Después de 16 victorias para el Schalke y un empate, el 14 de noviembre de 1943 Die Schwarzgelben (los amarillo y negros) pusieron el punto y final a la racha triunfal de los mineros. Pero ese partido también supuso un punto de inflexión para ambos clubes. Desde entonces, el Schalke solo pudo levantar una vez más el título de campeón de Alemania, en 1958, y el Borussia vio que podía luchar de tú a tú con sus vecinos de Gelsenkirchen.

Tras la caída del Tercer Reich, las competiciones futbolísticas del país fueron remodeladas de nuevo, con un campeonato similar al que se jugaba antes de la llegada de Hitler al poder. De las Gauligas se cambió a la Oberliga en 1947. La ocupación de tropas francesas, británicas y estadounidenses en la Alemania Occidental separó a los clubes en tres grupos y los campeones y subcampeones de cada región pasaban a la fase que dictaminaba el campeón alemán. La Oberliga West, en la que estaban encuadrados Schalke y Borussia, fue la gran dominadora de la competición hasta la creación de la Bundesliga en 1963. La etapa exitosa de Die Knappen se fue diluyendo y solo consiguió dos Oberliga West y una liga alemana. Era el turno del Borussia Dortmund, que dominó la Oberliga West llevándose los tres primeros campeonatos regionales de forma consecutiva -sumando seis hasta 1963- y también pudo levantar sus dos primeras ligas alemanas en 1956 y 1957. Seis años después, el club lograría su último título de liga hasta la década de los noventa, siendo ésta también la última temporada antes de la instauración de la Bundesliga.

 

Noventa años después, con aquel 3 de mayo de 1925 ya muy lejano, los partidos entre Schalke 04 y Borussia Dortmund siguen siendo más que un enfrentamiento entre dos equipos de la Bundesliga

 

Los próximos treinta años estuvieron marcados por la irregularidad de unos y otros. Mientras el Borussia se plantaba en las semifinales de la Copa de Europa en 1964, conseguía su primera copa de Alemania la temporada siguiente y la Recopa de Europa en 1966; el Schalke iniciaba su andadura en la Bundesliga deambulando por los últimos puestos de la clasificación, con la única alegría de una Coppa Delle Alpi y una semifinal de la extinta Recopa de Europa. Los setenta fueron complicados para los dos clubes, con un descenso incluido para Die Schwarzgelben en el 72 y una sanción para sus vecinos de Gelsenkirchen, que se vieron involucrados en un caso de amaños de partidos. La única nota positiva para ambos fue la creación de sus nuevos estadios mediada la década -el Westfalenstadion en Dortmund y el Parkstadion en Gelsenkirchen-, con motivo de la Copa del Mundo que se iba a celebrar en Alemania en 1974.

Los ochenta serían los últimos años de crisis antes de que volvieran los éxitos a la cuenca del Ruhr. En 1981 el Schalke viviría el primer descenso de su historia, una situación que repetiría en 1988 y no volvería a la máxima competición del fútbol alemán hasta 1991. En Dortmund las cosas no andaban mucho mejor. Tras volver a la Bundesliga en 1976, se mantenían en puestos lejanos a la lucha por el título y, en ocasiones, coqueteando con el descenso. Pero la conquista de la copa alemana en 1989 dio paso a los mejores años del Borussia en su historia reciente.

El 1997 fue un año marcado a fuego a orillas del Ruhr. Después de dos ligas consecutivas, el Borussia tocó el cielo en Múnich el 28 de mayo al ganar su primera Champions League ante la Juventus. De la mano de Ottmar Hitzfield y con un bloque de jugadores liderados por Matthias Sammer, Andres Möller y Karl-Heinz Riedle se imponía a los transalpinos por 3-1 en el Estadio Olímpico muniqués. Pero no sería el único festejo europeo en el Ruhr ese año. El Schalke también hacía historia conquistando la Copa de la UEFA ante el Inter de Milán, con un equipo recordado en Gelsenkirchen como el Eurofighter por su marcado estilo defensivo.

En el nuevo siglo, Schalke y Borussia han seguido peleando por los títulos domésticos, aunque el Schalke vive actualmente lejos de los primeros puestos de la tabla. Tres DFB-Pokal -la copa alemana- han logrado los mineros desde el año 2000 y una los de Dortmund, que se han consolidado con mayor fuerza que sus rivales en la disputa por ser el segundo equipo de Alemania por detrás del todopoderoso Bayern de Munich. En el apartado de Bundesligas, los de Gelsenkirchen han repetido subcampeonato en cuatro ocasiones; mientras que el Borussia ha incrementado su palmarés con tres títulos (2002, 2011 y 2012), dos de ellos en la última etapa exitosa del club con Jürgen Klopp en el banquillo.

Noventa años después, con aquel 3 de mayo de 1925 ya muy lejano, los partidos entre Schalke 04 y Borussia Dortmund siguen siendo más que un enfrentamiento entre dos equipos de la Bundesliga. Cuando el calendario indica que toca disputarse el Revierderby -como se conoce el derbi de la Westfalia-, las aguas del Ruhr saben que ese día no toca un partido cualquiera.