La Liga afronta un nuevo año con muchos atractivos y detalles que incentivan a inspeccionar con exactitud las evoluciones de los equipos. Jugadores nuevos, jóvenes promesas emergentes, entrenadores intervencionistas y atrevidos, nuevos modelos de juego por descubrir y un sinfín de elementos interesantes que nos obligan a poner la lupa sobre todos y cada uno de los conjuntos. En cada partido, en cada campo, en cada trozo de verde. El balón echó a rodar hace apenas un mes y las escuadras ya han empezado a mostrar sus primeras intenciones.

Alavés

El equipo de Mauricio Pellegrino sorprendió a todos el curso anterior con actuaciones notables desde el principio. Sostenido en jugadores que ya no están como Marcos Llorente o Camarasa y revelaciones como Theo Hernández, el equipo ahora dirigido por Zubeldía deberá encontrar nuevos referentes con peso y autoridad para asentarse en la categoría. Hasta el momento, se ha podido ver una versión mejorada de Óscar Romero, que llegó en el mercado invernal y que parece distinguirse como una pieza importante en el equipo desde el lado derecho y trazando diagonales. Arriba, la pérdida de Deyverson, una pesadilla para los centrales rivales, parece solventada con la llegada de jugadores como Bojan o Munir, aunque con una obligada reformulación en el estilo del equipo si quiere potenciar a ambos. Por lo demás, parece claro que volverá a ser un equipo aguerrido, valiente y entregado a su causa: luchar todos los partidos para conseguir la salvación.

Athletic Club

El Norte parece bastante reticente a los cambios. Más allá de la llegada obligada de Cuco Ziganda en el banquillo tras la pérdida de Valverde, los rojiblancos no parecen haber modificado un ápice sus intenciones sobre el verde. Juego directo, alternado con ratos de buen juego, sobre todo en pies de Beñat y un protagonista Muniain, más líder que nunca en estos últimos meses. El pequeño extremo, que busca por fin tener la regularidad que le permita ser un jugador clave en San Mamés, está echándose el equipo a la espalda, a la espera de que llegue la mejor versión de hombres como Williams, a quién Ziganda parece reservarle también el papel de suplir a Aduriz cuando el ariete no puede estar. Tácticamente, el técnico ha introducido pocos cambios. Un equipo sólido, en la línea de las últimas temporadas, al que se suman piezas de la casa como el esperanzador volante Íñigo Córdoba o un sólido Unai Núñez en defensa, dos cachorros que llegan para tirar la puerta abajo sin preguntar primero. También el retorno de dos jugadores como Aketxe, que ya enseñó su calidad y potente tiro en el Cádiz, y Mikel Vesga, que rindió a un gran nivel haciéndose el amo del centro del campo del Sporting el curso anterior, pueden funcionar como alternativas muy válidas para Ziganda en su reto de hacer olvidar a Valverde.

Atlético de Madrid

El equipo de Simeone, cuyo mensaje ha amagado con perder fuerza en algunos tramos de las últimas temporadas, buscará potenciar todo aquello que siempre le hizo fuerte. Los primeros minutos del curso han enseñado un equipo que quiere recuperar la implicación en defensa, con la aparición de hombres como Lucas, o Thomas en el pivote, aunque con ciertas dudas en el lateral derecho. Tácticamente, el equipo mantiene su esencia, con un centro del campo de músculo, y con Saúl y Koke como guías del juego. El inicio de campaña abre además un alo de esperanza a pesar de no poder incorporar jugadores hasta enero. Estos meses pueden servir de confirmación para piezas aún sin consolidar definitivamente como Correa o incluso Carrasco, irregular e inconstante, aunque brillante por momentos. Los primeros meses sin caras nuevas pueden servir a ambos como una oportunidad para su consagración total, en un paso al frente que no acaba de llegar de manera indiscutible especialmente en el caso del argentino.

Barcelona

La pérdida de Neymar abre, a todas luces, un nuevo escenario en el juego del Barça. Hasta el momento, Valverde ha dado pocas pistas claras sobre hacia dónde pretende llevar al equipo. El fichaje de Dembélé, además, abre nuevas soluciones en ataque. Por el momento, el técnico ha apostado por juntar a los tres de arriba –sean quienes sean y en las posiciones que ocupen– con los dos extremos lejos de la cal y buscando las combinaciones interiores, con Messi como punta de lanza. Más que en el dibujo –Valverde se aleja de poner etiquetas de 4-2-3-1 o 4-3-3– el extremeño está intentando encontrar fórmulas para alejarse de la previsibilidad que amenaza al Barça cada vez que el faro del argentino pierde luz o parpadea. Por ahora, parece evidente su apuesta por los laterales profundos, con un incisivo Jordi Alba, aunque a la espera de resolver la incógnita de quién ocupará la banda derecha. También ha enseñado su voluntad de recuperar la presión alta tras pérdida y su intención de juntar las líneas, algo que devolvería la mejor versión de jugadores apenados por la nostalgia como Busquets o Iniesta. Veremos si lo consigue y hacia dónde conduce un barco que, por momentos, ha parecido navegar sin un rumbo claro.

Betis

Temporada ilusionante la que inicia el Betis. Tras varios años dando tumbos y coqueteando con el descenso, la llegada de Quique Setién espera darle un sello personal y propio al equipo bético. Un estilo definido, basado en el juego de posesión y en el que no se negocia el protagonismo de su escuadra. Hasta el momento, y a la espera de que se asienten los nuevos, los andaluces han mostrado buenos tramos de fútbol, con la presencia de jóvenes de la casa que irrumpen con fuerza y lanzan un mensaje claro a la afición: el rendimiento pasa por encima de los nombres. Meritocracia desde el primer día. Tácticamente, el equipo parece construirse en base a un centro del campo poblado, con jugadores como Camarasa, y dos extremos abiertos que buscarán el uno para uno cerca de la cal. En este sentido, habrá que esperar para ver cómo se desenvuelven jugadores como Ryad Boudebouz o Tello, que aspiran a dar verticalidad y profundidad a un equipo que pretende construirse en torno al esférico. Veremos si las expectativas se cumplen, en un proyecto que por el momento ya ha conseguido la primera premisa para edificar cualquier gran equipo: generar ilusión.

Celta

Los celestes no han arrancado con buen pie en cuanto a resultados, aunque han mostrado buenos tramos de juego. Liderado por Unzué en el banquillo, el club ha hecho fichajes interesantes como Lobotka o Emre Mor. Jóvenes promesas que pueden encontrar en Vigo el clima ideal para explotar de forma definitiva en el primer plano europeo. Siguiendo con las ideas expuestas por Berizzo, Iago Aspas ha empezado la temporada tirado a un costado, trazando desde allí diagonales a la espalda que le permitan llegar a esa cifra de goles que acostumbra. También parece claro que el exsegundo de Luis Enrique, conocedor ya de los secretos de Balaídos, sigue queriendo un nueve de referencia, que hasta ahora ha sido Maxi Gómez. El uruguayo está irrumpiendo con fuerza pese a su juventud. Otra seña de identidad son los dos bandas que puedan abrir el campo, ya sea con los laterales o extremos, con duelos directos que doten de verticalidad y ritmo a un equipo acostumbrado también a correr. El manual también mantiene el protagonismo en el centro del campo con los ya clásicos Wass, Radoja, Tucu Hernández y compañía, que dan al equipo esa dosis de calidad que ha distinguido al Celta desde su regreso a Primera. En definitiva, un equipo atractivo, siempre estimulante para ver, del que todavía se esperan muchas cosas y que puede dar grandes tardes de fútbol en nuestra liga.

Deportivo

El equipo arranca de primeras con Pepe Mel en el banquillo con el objetivo de alejar las dudas y los fantasmas del pasado. Para ello han construido un conjunto con jugadores de calidad en tres cuartos, especialmente en la línea de tres mediapuntas, y con la guinda de Lucas Pérez en el centro de ataque. El retorno del hijo pródigo tras su fugaz paso por el Arsenal debe garantizar los goles que al equipo le faltaron la temporada pasada sin su buque insignia. Hasta el momento, los coruñeses, han apuntalado un equipo competitivo, que apuesta por tener el balón a partir de jugadores como Colak, Fede Cartabia o Carles Gil. Además, jóvenes necesitados de consagración como Valverde o Bakkali, cuyo paso por el Valencia no mostró lo que se esperaba de él, pueden dar ese impulso definitivo a un equipo que seguirá sostenido en Sidnei, Juanfran, Mosquera y compañía.

Eibar

Los eibarreses se han visto obligados a renovarse, aunque sin modificar la línea ascendente que están tomando en sus primeros años en la élite. La marcha de piezas clave como Lejeune no ha modificado las bases del proyecto de Mendilíbar. El técnico vasco ha empezado dando mucho protagonismo a sus dos jugadores de banda, con un punzante Inui en lo que va de curso. También desde el costado está partiendo José Ángel, idóneo para el juego por fuera del Eibar y que parece haber hecho olvidar ya a un Antonio Luna muy activo e influyente el año pasado. Además, ante los problemas físicos de Sergi Enrich, el equipo se ha sostenido en su ariete de referencia, Kike García, que ya compartió muchos minutos de juego junto al menorquín la temporada pasada. Ipurúa seguirá alentando el fútbol vertical y apasionado de antaño, aunque sin olvidar a peloteros como el propio Inui o Pedro León, a los que se suman jóvenes talentos llegados desde la división de plata con ganas de comerse el mundo. Los Bebé y compañía van a tener que hacer olvidar los goles de Adrián, que el año pasado se erigió como uno de los mejores llegadores de La Liga.

Espanyol

Los pericos afrontaban el comienzo de verano con las expectativas muy altas. Un proyecto que funcionó a las órdenes de Quique Sánchez Flores, sólido y edificado desde atrás para salir a la contra con vértigo y rapidez. A pesar de que las llegadas no han ilusionado como se esperaba, al menos al principio de verano, todas van en esa misma dirección. Por ahora, el equipo ha mostrado signos de debilidad cuando debe ser protagonista del juego y dominar el balón, aunque la guinda al pastel de Sergi Darder parece ir encaminada a suplir esa carencia en el juego más posicional. Si el equipo es capaz de alternar su mejor versión cuando espera a salir a la contra, y un juego más pausado cuando debe dominar el tempo, el Español puede dar muchas alegrías a la siempre expectante afición de Cornellá. Para dar mayor empaque al proyecto, a la verticalidad de los Piatti y Baptistao se le suman expertos como Sergio García, Granero o Sergio Sánchez, capaces de calmar las aguas cuando el partido lo requiera o incluso ejercer de revulsivos en determinados encuentros.

Getafe

Muy renovado el equipo azulón. Bordalás afronta su primera y merecida experiencia en Primera a las órdenes de un equipo con muchos cambios y a la vez muy estimulante. El equipo se ha construido en base a ilusionantes futbolistas que destacaron en la división de plata, y otro grupo de veteranos guerreros curtidos en mil batallas en las categorías más altas. Una fórmula que ha funcionado a otros equipos como el Eibar. Veremos cómo combina la mezcla en el Coliseum. De momento, el equipo ha empezado con un 4-4-2, moldeando el dibujo en función de las necesidades. Con un Shibasaki actuando por dentro, casi de segundo punta, y Amath por momentos tirado a un costado, el equipo se ha mostrado sólido y con un juego definido, dejando como única referencia a Jorge Molina arriba a pesar de las llegadas de goleadores de nivel como Ángel, pichichi del Zaragoza en Segunda. El esquema muestra la clara voluntad de someter a los rivales con contragolpes de vértigo, aunque sin olvidar el buen pie de jugadores acostumbrados a domar el cuero y dominar el juego.

Girona

El nuevo de la clase ha empezado sorprendiendo a todos con su atrevida propuesta táctica. Machín, que ya desarrolló este peculiar 5-2-2-1 durante sus temporadas anteriores en Segunda, ha encontrado en nuevas piezas llegadas a Montilivi más herramientas para enriquecer su particular estilo. Dos carrileros profundos, tres centrales contundentes y sólidos por arriba, sosteniendo a un equipo que tiene en Pere Pons al pulmón del centro del campo que todo equipo novato en la categoría necesita. El gerundense, además de dar carácter, es el símbolo sobre el que se construye el edificio. En torno a él, Machín da rienda suelta a la magia en los pies de jugadores como Granell, Portu o Borja, en una estructura que no ha cambiado tampoco en demasía en cuanto a sus nombres. Veremos qué protagonismo acaban teniendo los jugadores que han llegado cedidos procedentes del Manchester City. De momento, su empate contra el Atlético de Madrid fue toda una declaración de intenciones. Los catalanes irrumpen con fuerza y prometen dar guerra en su primera aventura en la élite.

Las Palmas

Los canarios han arrancado un nuevo proyecto con Manolo Márquez a la cabeza y lo hacen con la misma filosofía que ha dejado Quique Setién en la isla. La voluntad sigue siendo rodearse del balón, con los Jonathan Viera y Tana, pero sin una pieza clave como Roque Mesa, a quien espera hacer olvidar Samper en su año de cesión. Los amarillos han empezado con algunas dudas, sin encontrar la fluidez en el juego que habían mostrado en tramos de la temporada pasada, especialmente durante la primera vuelta y llegando al clímax con su puesta en escena en el Bernabéu. Las dudas se acrecientan especialmente porque la afición adivina una cierta falta de gol que espera solucionar con la llegada del delantero internacional Loic Remy, que ocupará el sitio de Boateng tras su inesperada marcha.

Leganés

Los del sur de Madrid esperan este año dar un paso hacia adelante, tras poner la primera piedra la temporada pasada en Primera. Los pepineros han tenido que cambiar varias piezas, pero su filosofía sigue sin discutirse. Solidaridad, compromiso, compañerismo y entrega. Ingredientes a los que este año se puede sumar la calidad por dentro que aportan jugadores como Gabriel, obligado a dar un paso más en su crecimiento como futbolista. Además, en las últimas horas del mercado, el equipo consiguió piezas importantes como Amrabat o Naranjo que, sumados a los Szymanowski y Guerrero, deben darle más gol a un equipo que sobrevivió con lo justo el curso anterior. Sin sufrir prácticamente en todo el año, los descensos de Osasuna, Granada y Sporting convirtieron la salvación en una hazaña muy barata para los madrileños. En lo táctico, falta por ver si Garitano vuelve a apostar en algunos partidos por los cinco defensas, algo que dio muy buenos resultados la temporada pasada. Por el momento, lo que parece claro es que el equipo sigue dando muestras de asentarse con firmeza en la categoría.

Levante

El recién llegado no parece padecer el miedo escénico de otros equipos que ascienden. En realidad, su paso, por no decir paseo, por la Segunda División puede servir para fortalecer al club y hacer que su descenso no sea una mera anécdota en ese paréntesis de un año que duró la estancia. Manteniendo la base que le hizo volver a la categoría y sin perder la cabeza, el equipo granota ha empezado mostrando buen juego, atrevido y osado especialmente con jugadores como Morales o Toño, dos puñales en los costados que apuntan a ser el quebradero de cabeza de varios esta temporada. Además, las incorporaciones de jugadores como Luna, Bardhi o Alegría esperan dar el empaque para recuperar las pulsaciones en el fútbol de primer nivel. Muñiz parece decidido a hacer de su Levante un equipo que no renuncie a las ideas que le convirtieron en el monstruo de los infiernos en Segunda.

Málaga

El equipo de Míchel arranca con muchas dudas e incertezas. Un verano movido, con rifirrafes entre el técnico y el presidente, que no auguran buenos tiempos por las tierras andaluzas. Los malaguistas, que han perdido buena parte de su columna vertebral con las marchas de Kameni, Charles, Sandro, Camacho y Fornals, deberán reconstruirse con lo que tienen para no sufrir en demasía. Especialmente en el último tramo de la temporada pasada, el entrenador madrileño consiguió construir un equipo con identidad, con espíritu, que alternaba el juego directo de Sandro y Charles con las combinaciones de dos talentos como Fornals y Juanpi. Ahora, el venezolano deberá dar un paso al frente y erigirse como el faro que guíe al equipo. Seguro que para la causa se suman jóvenes talentos como Ontiveros o Álex Mula, que ya ha dado muestras de su atrevimiento con tan solo 21 años. Entre todos deben alejar el ruido que acompaña a un club en el que sobrevuelan demasiadas sombras.

Real Madrid

Sin grandes refuerzos ni ausencias, más allá de una clara voluntad de rejuvenecer la plantilla con producto español, el equipo de Zidane ha empezado la temporada con lo que parece la confirmación del centrocampismo. Con Asensio e Isco protagonizando el juego en tres cuartos, más presentes e intervencionistas que nunca, los blancos parecen cada vez más decididos a renunciar al tridente en ataque –veremos cuando todos estén disponibles– para poblar el medio y dominar el juego a través del balón. Una evolución que parece una aplicación lógica viendo el rendimiento de los jugadores. Por lo demás, veremos si el progreso observado acaba llevando a lo que parece inevitable: Cristiano ejerciendo como 9 puro en el centro del ataque. Es el cambio en los nombres y las posiciones que puede hacer mutar al Madrid de un conjunto ganador y pragmático a un equipo dominante y preciosista. Un paso que le acercaría en las comparaciones irrefutablemente al Barça de Guardiola y que podría significar la cima futbolística de la obra de Zidane.

Real Sociedad

Uno de los equipos con menos cambios de La Liga. Asentados en el planteamiento de Eusebio, los realistas cada vez se sienten más cómodos con el balón, sin que parezca importar quién se enfunde la camiseta. A los incombustibles Illara, Zurutuza y Xabi Prieto, parece haberse sumado para la causa un recuperado Canales, más protagonista tras la marcha de jugadores como Granero. Además, el equipo vasco espera con ansia ver la mejor versión de Januzaj, más allá de presenciar el crecimiento de joyas de la casa como Odriozola o Kevin en los laterales. El internacional sub-21 portugués ha tomado con naturalidad el relevo de Yuri, y los dos jóvenes defensores amagan con convertirse en dos puñales demasiado incómodos para los equipos rivales con sus llegadas hasta la línea de fondo. Con su clásico 4-3-3, la Real ha encontrado la estabilidad que por momentos perdió, e incluso la marcha de un jugador como Vela en el mercado de invierno ya no parece preocupar tanto a un equipo asentado y con las ideas muy claras.

Sevilla

La llegada de Berizzo al banquillo de Nervión abre nuevas incógnitas al siempre atractivo equipo andaluz. Además del nuevo líder, los numerosos cambios en un equipo acostumbrado a rearmarse cada curso presentan múltiples opciones, especialmente con las llegadas en banda de dos hombres como Nolito y el retornado Jesús Navas. Recuperar la mejor versión de ambos haría olvidar a Vitolo, desequilibrante como pocos en temporadas anteriores. Hasta el momento, el equipo ha dejado dudas, sin la presión asfixiante que planteaba Berizzo en el Celta y sin el atrevimiento táctico y la osadía que presentaba Sampaoli con su pizarra. Además, falta por ver cómo asume N’Zonzi su papel en un doble pivote, acostumbrado a rendir en solitario, abarcando todo el campo sin necesidad de una pieza como la del recién llegado Guido Pizarro.

Valencia

Otro de los proyectos renovados que arranca con ilusión es el capitaneado por Marcelino como entrenador ché. Los valencianistas, cansados tras tantos años vagando en una profunda crisis existencial y caminando por un desierto interminable, empiezan a ver el final del túnel con la llegada del asturiano. El equipo ha comenzado a mostrar ya, aunque sea pronto, los primeros síntomas de ser un conjunto con sello de Marcelino. El Valencia inicia la temporada con cierta solidez defensiva, con las líneas muy juntas y el equipo en ese repliegue medio que tan buenos resultados le había dado en otros conjuntos al exentrenador groguet. Con su clásico 4-4-2 con interiores jugando por dentro, el equipo amenaza con convertirse en uno de los mejores contragolpeadores de La Liga. Mención especial merece Carlos Soler. Su irrupción el año pasado ya mostró la categoría de jugador que puede llegar a ser. El centrocampista ejerce como la punta de lanza dentro de un grupo de jugadores jóvenes que salen de Paterna y que devuelven el sentimiento de orgullo y pertinencia a una afición sedienta de buenas noticias. También merece otro capítulo especial la facilidad con la que el club ché genera laterales izquierdos como si fueran churros. El último, Lato, abre la posibilidad al técnico de jugar con un doble lateral en el costado zurdo que puede dar profundidad y solidez a partes iguales. La guinda al pastel la pueden poner los Kondogbia, Pereira y Guedes, llegados a última hora pero de quienes se espera den un empujón a un equipo cuyas bases parecen ya ser bastante sólidas.

Villarreal

Los de Castellón son uno de los equipos que ha arrancado con más dudas, aunque no es algo nuevo para Escribá, que ya tuvo que soportar las críticas en su precipitado estreno en el cargo. Hasta el momento, el equipo amarillo no ha encontrado los mecanismos en el juego de asociación que hicieron disfrutar a los groguets la temporada pasada. Las bajas de Roberto Soldado y Jonathan Dos Santos pueden tener que ver con ello, además de la ausencia por lesión del capitán Bruno en este primer tramo. El equipo de Fernando Roig ha optado por una línea continuista en su trabajo, con la incorporación de piezas interesantes que todavía deben mostrar su mejor versión. Uno de los que está en el foco de todos es Fornals, por quien el Villarreal pagó la cláusula para hacerse con una joven promesa que cada vez tiene menos de expectativa y más de realidad. El castellonense, que jugará en casa, debe convertirse en uno de los referentes del equipo, incluso hasta el punto de condicionar el esquema para tener cabida en el 11. En general, pocas dudas puede despertar un Villarreal que en las últimas campañas se ha erigido como uno de los conjuntos más atractivos y valientes del panorama estatal.