Dentro de un mundo – el del fútbol – cada vez más marcado por el dinero, el rechazo a los equipos construidos a base de capital de cualquier inversor está a la orden del día. Y es que es cierto que algunas inversiones son tan descaradas que generan esa despectiva mirada de reojo inevitable por cualquier vecino rival. Sin embargo, en Austria, a mediados de la década de los 2000, la marca de bebidas energéticas Red Bull quiso devolver a la vida a un gigante otrora exitoso en el país centroeuropeo. Mediante una inversión paulatina, con un objetivo claramente definido, no marcado por la ansiedad. A través del fortalecimiento del club desde la base, además de cambiar distintos símbolos, se aseguró el futuro de un equipo que sin fuertes inversiones ha sido el claro dominador austriaco de la última década. Un trabajo de base tanto en formación de jugadores como de entrenadores que esta temporada, de la mano de Marcos Rose, ha logrado que parte del viejo continente vuelva a mirar hacia Austria, concretamente hacia Salzburgo.

24 de abril de 2017. El RB Salzburgo, en su categoría juvenil, se proclama campeón de la UEFA Youth League, dejando por el camino a equipos como el Atlético de Madrid, el FC Barcelona o el Benfica, este último en la final. Esa hornada de jóvenes talentos del combinado austriaco tocó el cielo de la mano de su técnico Marcos Rose. Ese título se convirtió en el más importante de la entidad dirigida por la marca Red Bull en las últimas décadas. De alguna forma, la inversión de base que la propia marca de bebidas energéticas había realizado en el club comenzaba a dar sus frutos. Su objetivo de crear una base de jóvenes futbolistas que se fueran abriendo paso a nivel nacional e internacional, con la consecución de ese título, se demostró posible. 

De la misma forma, en el primer equipo del RB Salzburgo se producía la salida de Óscar García. El técnico español se marchaba con dos dobletes de liga y copa bajo el brazo en temporada y media en el club. De ahí que la elección del siguiente capitán de la nave austriaca fuese tan complicada. Al menos lo parecía. Pero desde el club tuvieron claro que Marcos Rose, el entrenador que había hecho campeón de la Champions juvenil al RB Salzburgo, debía ser quien asumiese el cargo de técnico del primer equipo, en una apuesta que dejó clara la confianza de la entidad por la gente de la casa.

 

Muchos de los jugadores que fueron campeones de la UEFA Youth League hace más de un año han tenido mucho protagonismo en esta Europa League, ya que Marcos Rose ha apostado por la continua formación de los jóvenes

 

Casi más de un año después, la temporada ha finalizado para el Red Bull Salzburgo. Marcos Rose no ha podido igualar los registros recientes del club (doblete de liga y copa). La competición casera cayó por su propio peso, pero en la final de copa el RB Salzburgo no pudo con el SK Sturm Graz, que se llevó el encuentro con un gol en la prórroga aprovechando su superioridad numérica. Pese a no haber podido revalidar el doblete, el papel en Europa lo resuelve todo. Y es que la temporada del Red Bull Salzburgo en la Europa League ha sido para enmarcar. Los chicos de Rose quedaron primeros en un grupo formado por Olympique Marsella, Konyaspor y Vitória Guimaraes y más adelante consiguieron doblegar a la Real Sociedad, el Borussia Dortmund y la Lazio.

El propio Olympique de Marsella se encargó de liquidar las esperanzas de una nueva final europea para los austriacos en la prórroga del partido de vuelta de semifinales. Pese a todo, el talento, la actitud y el modelo de juego que el RB Salzburgo ha mostrado en la Europa League le ha vuelto a poner en boca de muchos, lo que desde el club se valora positivamente. Sin doblete y finalmente sin ir a Lyon, pero con una generación de jugadores y personal técnico que han sido la base para el gran papel que el conjunto de Rose ha firmando en el torneo continental. Parte de la hornada de jugadores que fueron campeones de la UEFA Youth League hace más de un año han tenido mucho protagonismo en el primer equipo, ya que Marcos Rose ha apostado por la continua formación de unos jóvenes que comienzan a ser jugosos diamantes.

Puntales de una generación

Hannes Wolf, Patson Daka, Xaver Schlager o Amadou Haidara son algunos nombres de jugadores campeones el año pasado que han tenido un papel más o menos relevante con el primer equipo. El que menos ha contado para Marcos Rose ha sido Patson Daka. A caballo entre el segundo equipo y el RB Salzburgo, el de Zambia solo pudo acumular 129 minutos repartidos en 6 encuentros en la élite. Por otro lado está el caso de Xaver Schlager. Pese a comenzar la temporada lesionado, pronto entró en los planes de Marcos Rose, disputando un total de 23 encuentros en la competición doméstica y todos los de Europa League, lo que demuestra el gran desempeño de este centrocampista de apenas 20 años.

Hannes Wolf y Amadou Haidara han sido los dos campeones de la Youth League que más han llamado la atención. El austriaco ha gozado de una gran participación con el primer equipo, habiéndose perdido solo 8 partidos de la Bundesliga austríaca. Sin ser su mayor virtud, ha conseguido anotar 8 tantos en la liga, que sumados a los 3 de copa y al anotado en Europa League hacen un total de 12. Mención aparte merece Amadou Haidara. El mediocentro maliense es un auténtico pulmón en el centro del campo que, además, posee una gran presencia en ataque, sumándose casi siempre desde atrás. Ha sido un fijo para Rose desde comienzos de temporada y, pese a que aún le quedan algunos aspectos del juego por pulir – tengamos en cuenta su juventud – es la actual perla de la cantera del RB Salzburgo. Tanto es así, que ya ha comenzado a sonar como posible sustituto de Naby Keita en el RB Leipzig.

Marcos Rose y el Kloppismo

Pese a todo, por mucha calidad que atesore esta generación de jugadores de cantera, el mayor porcentaje de culpabilidad de la gran temporada, sobre todo en Europa, que el conjunto austriaco ha realizado la debe asumir Marcos Rose. La época dorada de este RB Salzburgo ha tenido varios nombres importantes donde destaca el de Roger Schmidt y su llamativo entendimiento ofensivo del juego, y el de Óscar García. Este comentado juego de ataque ha sido la principal guía de un equipo que en su país es dominador claro, pero que fuera de él siempre pasaba apuros. Marcos Rose ha sabido dotar al equipo de cierto equilibrio defensivo, sin dejar de lado el plano ofensivo. El RB Salzburgo prefiere esperar una recuperación o un error del rival para lanzar sus bastiones defensivos contra él.

Para ello, Marcos Rose también ha dotado al equipo de una presión ofensiva bastante agresiva, con el objetivo de elevar las posibilidades de que el contrario erre en alguna situación de juego. Ese guión de juego posee una clara influencia de Jürgen Klopp. Ambos técnicos coincidieron en el FSV Mainz 05, con Marcos Rose como jugador y Jürgen Klopp como entrenador. La fuerte influencia Kloppista es un hecho en un Red Bull Salzburgo fácilmente identificable con ese Borussia Dortmund de comienzos de década. La apuesta por los jóvenes talentos, la forma de motivar a sus jugadores –sobreponiéndose a muchas situaciones adversas en Europa–, la presión ofensiva y la consigna de llegar al área con muchos efectivos son las marcas más reconocibles de este RB Salzburgo de Marcos Rose. Eso ha motivado algunos rumores que le colocan como firme candidato al banquillo del Borussia Dortmund. Pero ese es otro tema.