Turín enloqueció con el traspaso de Cristiano Ronaldo. El crack portugués aterrizó en Italia para enfundarse la camiseta de la Juventus y con el objetivo de triunfar en la Serie A. El club bianconero desembolsó 112 millones de euros por un futbolista que supera la treintena pero cuyos goles habían avalado esta operación económica de dimensiones estratosféricas. Fue, sin lugar a dudas, el traspaso del verano. Miles de aficionados hacían cola en las tiendas oficiales del club para conseguir una camiseta serigrafiada con el nombre de su nuevo ídolo. Es la ilusión de ver llegar a una nueva estrella al equipo. No obstante, esa locura irracional viene implícita en las ventanas de fichajes. Los constantes traspasos llegan incluso a marear a los aficionados que conviven durante meses con anuncios y rumores.

En medio de este barullo informativo, el Genoa anunció el fichaje de un futbolista de nombre impronuciable. Llegó sigilosamente a la capital de Liguria, en su propio coche, tras un viaje de dos días. El delantero de 23 años, procedente de Polonia, llegaba con la intención de sustituir a Pietro Pellegri, que meses antes había abandonado la entidad con destino a Mónaco. Chi è Piatek?”, debieron preguntarse los aficionados del Genoa. El joven llegó procedente del Cracovia Kraków a cambio de cuatro millones y medio de euros y con unos registros notables, tras anotar 21 goles en 36 partidos durante su última campaña.

Krzysztof Piatek se colocó el ‘9’ en la espalda. Corría el 11 de agosto cuando el Genoa saltó al césped del Estadio Luigi Ferraris para disputar el partido de la Coppa Italia ante el Lecce. Allí, en la punta de ataque del conjunto local, Piatek desenfundó sus botas y disparó cuatro balazos para matar a sus rivales. Corrió hacia el córner y se frenó en seco. Miró a su afición y mostró su celebración al mundo. Disparos con las manos. En su debut, el joven polaco había anotado un póker de goles para asombrar a la hinchada genovesa. “Cuando estoy en el campo, pienso cómo va a ser la jugada para colocarme en la posición correcta y recibir el pase. Es lo que hacía Inzaghi. Me gustaría ser como él”, declaró Krzysztof cuando llegó a la ciudad.

En Genoa, los tifosi no querían lanzar las campanas al vuelo. Aquella actuación podía ser un espejismo y había que esperar a las siguientes jornadas. Pero aquel vendaval del Este ya tenía en el punto de mira a su siguiente víctima. En la primera jornada de la Serie A, el Genoa se enfrentó al Empoli y Piatek sabía que las miradas estaban puestas en él. Pero el frío que suele hacer en Polonia, Krzysztof también lo lleva en la sangre y no le tembló el pulso para volver a cañonear a gol. La euforia de la hinchada comenzaba a desatarse seriamente y acabó de incendiarse en la segunda jornada de liga, cuando el killer polaco endosó un doblete a la Lazio. Sin embargo, aquel día no pudo evitar la derrota de su equipo. Desde entonces, Piatek ha llegado siempre con las botas cargadas y no ha faltado a su cita con el gol. “El fútbol en Polonia es muy directo, parecido al italiano. Por eso se ha adaptado tan bien”, afirma Jakub Wilmanowicz, periodista colaborador de Panenka y especializado en fútbol polaco.

 

Piatek se ha convertido en el mejor debutante del Calcio igualando a Karl Age Hansen, quien arrasó en la temporada 1949-1950

 

En los dos últimos partidos, el delantero ha anotado tres goles más después de batir en dos ocasiones al Frosinone y una al Parma. Unos números que le sitúan como el capocannoniere de la Serie A y como el máximo goleador de todas las competiciones europeas. Además, el ariete también ha volado por los aires varios récords. El primero llegó en las primeras jornadas de la competición, cuando superó a un mito como Shevchenko tras marcar cinco goles en sus primeras cuatro apariciones. Una semana más tarde, el ariete se convertía en el primer jugador de la historia del Genoa que anotaba en los cinco primeros partidos del campeonato liguero. Sus goles en la copa también le valieron para ser el primer delantero que alcanzaba las dos cifras en Europa. Con estos registros, Piatek se ha convertido en el mejor debutante del Calcio igualando a Karl Age Hansen, quien arrasó en la temporada 1949-1950. Actualmente, el delantero lleva siete jornadas consecutivas mostrando su puntería.

En total, Piatek ha conseguido 13 de las 16 dianas que ha anotado el Genoa esta temporada. En tan solo ocho partidos, el delantero acumula más del 80 por ciento de los goles que marca su equipo y ya otea el récord de Batistuta, quien marcó en once jornadas consecutivas.  “Esto solo es el principio, pero puede seguir haciéndolo igual de bien”, declaró Davide Bellardini, extécnico del conjunto genovés. Por supuesto, sus números y actuaciones no han pasado desapercibidas por el viejo continente y se rumorea que grandes clubes, como el Barcelona o el Bayern, ya tienen su nombre apuntado en la agenda. “Piatek no debería irse del Genoa todavía. Ahora el equipo juega para él y eso le hará crecer y mejorar como futbolista”, asegura Wilmanowicz. Mientras tanto, el Genoa se mantiene a dos puntos de los puestos europeos y toda la hinchada tiene sus esperanzas puestas en él. Unos meses después de su fichaje, en la ciudad italiana no hay duda. “Chi è Ronaldo?”, se preguntan ahora los genoveses al ver que su joven delantero ha eclipsado la llegada a la liga del astro portugués.

En Polonia también tienen las esperanzas puestas en el futbolista nacido en Dzierzoniów. Tras quedar fuera de la lista definitiva para el Mundial de Rusia, el atacante quiere seguir disparando a nivel internacional. Su única participación con el combinado nacional fue, hace apenas un mes, en un partido amistoso ante Irlanda. Los seguidores polacos, acostumbrados a vivir de los goles de Lewandowski, ven en Piatek a un futbolista capaz de complementar al delantero del Bayern en la selección y relevarlo cuando sea necesario. El Rey Robert ya tiene, en el combinado nacional, a un posible heredero al que entregarle la corona. De hecho, Jerzy Brzeczek ya le ha incluido en la lista de convocados para disputar los siguientes compromisos internacionales. No obstante, en el combinado nacional deberá disputarle el puesto a Milik, el atacante del Nápoles.

Meses atrás, Krzysztof Piatek llegó de manera silenciosa, desapercibida, como aquellos tiradores, protagonistas de sus propias historias, que aparecen en las películas de Hollywood. Una a una, semana tras semana, el joven fue disparando a cada una de sus víctimas hasta sumar 13 dianas. El mundo ya le ha descubierto. A Genoa ha llegado el pistolero polaco.