Todo futbolista recuerda a la perfección cuál fue su primer partido oficial, su primer gol y, si tiene suerte, su primer encuentro con la selección. Anoche, en la ciudad finlandesa de Turku, se vivió un momento histórico: el primer partido oficial, gol y punto de Kosovo. Ahí estaba Valon Berisha gritando al cielo finlandés, un grito que esconde un largo camino. Seguro que Përparim Hetemaj sonrió al ver cómo ese penalti terminaba dentro de la portería. Hetemaj, futbolista finlandés, no fue convocado para el partido ya que no quiso enfrentarse ante sus raíces kosovares.

Arduo reconocimiento

La República de Kosovo se une a Sudán del Sur y Gibraltar como las últimas selecciones reconocidas de forma oficial. El pasado 3 de mayo se le permitió a la república kosovar tener una selección de fútbol nacional, y de este modo competir con el resto del continente. Hasta que llegó esa resolución favorable, disputaban encuentros amistosos pero bajo una serie de restricciones. Al igual que les sucede a las selecciones de Catalunya o Euskadi. Pese a estar considerada Estado Soberano por infinidad de países, como por ejemplo los Estados Unidos, hay otros que no lo ven así. En ese grupo están España, Rusia pero sobre todo Serbia. Tan solo han pasado 17 años desde la guerra de Kosovo, y aún hay heridas sin cicatrizar. Es por eso que los serbios han tratado de impedir la admisión de sus vecinos dentro de la UEFA. Desde 2008 se declaró independiente de Serbia, y es considerada por estos como un falso estado. Todavía está en el recuerdo aquel partido entre serbios y albaneses, el incidente del dron y todos los incidentes posteriores.

Rio Olympics Judo WomenEn los últimos Juegos Olímpicos de Río llegó el primer oro para un deportista kosovar. Las lágrimas de la judoca Majlinda Kelmendi recorrieron todo el planeta. Era el síntoma de que algo estaba cambiando, de que por fin empezaban a tener el reconocimiento que ansiaban. El COI (Comité Olímpico Internacional) dio el visto bueno a Kosovo hace dos años. No está nada mal para ser una región con algo menos de dos millones de habitantes. Pero su historia recién acaba de comenzar. Ahora  la misión que tienen es recorrer muchos países en busca de jugadores que quieran jugar para su selección. La UEFA no permite cambios de una selección a otra, pero hace una excepción en el caso de que esa nación haya “nacido” recientemente. Les da la opción a todos aquellos que descienden de Kosovo poder jugar para esa región.

Esperando hasta el último suspiro

Qué trabajo ha tenido el bueno de Albert Bunjaki. El seleccionador kosovar se ha debido volver loco para realizar la primera convocatoria. El héroe de la noche, Berisha, no supo hasta tres horas antes del inicio si iba a jugar o no. Cinco compañeros suyos lo supieron un poco antes, y así ha ido sabiendo Kosovo qué jugadores podían defender su camiseta. Disponía de 15 jugadores con permiso, pero otros 11 que no lo tenían. Un caos. Esta convocatoria pasará a la historia:

Varios de los convocados tuvieron que esperar para recibir permiso, ya que habían disputado minutos en otra selección. Es el caso del delantero Albert Bunjaku, no confundir con el entrenador, que jugó el Mundial de 2010 con Suiza. El portero y capitán Ujkani fue uno de los cinco que recibió el aviso horas antes, y en la rueda de prensa del día anterior afirmó que él iba a jugar sí o sí. El compromiso de este grupo es absoluto. Algo parecido que lo ocurrido con Albania y el bloque de Gianni De Biasi. Ahora la labor de Kosovo consiste en construir lo que tienen sus vecinos albaneses, un grupo sólido nacional. Pero para ello tendrán que ir puerta a puerta en busca de futbolistas.

Una selección con gran potencial

En la última Eurocopa hubo una gran representación kosovar. Años atrás no se le permitió tener acceso a la fase de clasificación, pero han sido muchos los futbolistas de origen en la República de Kosovo los que estaban en Francia. Las selecciones de Albania y Suiza tenían en sus filas varios jugadores que quizá podrían vestir otra camiseta. En el caso suizo destacan Shaqiri , Mehmedi o Behrami. Bajo el escudo de Albania encontramos a Cana, Berisha, o Mavraj. Además, los hermanos Xhaka juegan cada uno en una selección. También está el caso de Adnan Januzaj. El internacional belga es hijo de albano-kosovares, y ya fue tentado para jugar con esa selección. El joven jugador del Manchester United prefirió hacerlo con Bélgica, pese a que sus tíos lucharan por la independencia de Kosovo.

Borussia Dortmund v FC Bayern Muenchen - UEFA Champions League Final

Ahora queda esperar, ver si estos futbolistas cambian de selección. Muchos de ellos, como Shaqiri, ya han expresado de forma pública su amor hacia Kosovo. Pero claro, eso es una cosa y otra que vayan a defender su escudo. Granit Xhaka ya ha confirmado su deseo de seguir jugando para Suiza, ya que pese a sus raíces siente que debe hacerlo para el país helvético. No sabemos si darán más casos como el de Hetemaj, pero seguro que Bunjaki hará todo lo posible para ir reclutando jugadores. El seleccionador sueco de Finlandia, Hans Backe, dijo que  “Hetemaj puede jugar con Kosovo tras este partido, y que respetará su decisión”. Bunjaki ya ha recorrido Rusia, China e incluso Malasia en busca de talento y compromiso. 

De todas formas, hasta que el estadio de la capital Pristina no cumpla las normas UEFA jugarán en Albania. Por lo tanto, tendrán que esperar celebraciones como esta: