A finales de noviembre, la revista inglesa Four Four Two publicó su once ideal de los jugadores más prometedores del mundo. Entre los mediáticos Mbappé, Donnaruma o Rashford, aparecía solamente un futbolista español: el lateral izquierdo del Valencia Toni Lato.

Antonio Latorre (La Pobla de Vallbona, 1997) es el último lateral izquierdo reconvertido que ha producido Paterna y que se ha asentado en el primer equipo ché, donde es suplente de José Luis Gayá, otro joven lateral y canterano que no empezó su trayectoria en esa posición. Sin embargo, su caso no es único. Antes que ellos, galoparon por la banda zurda de Mestalla, también previa reconversión, Jordi Alba y Juan Bernat, internacionales y ahora en las filas de Barcelona y Bayern de Múnich respectivamente.

En una suerte de sucesión dinástica, el Valencia vendió a Alba y Bernat ocupó su lugar sin que nadie notara la diferencia. Cuando el de Cullera se marchó a Múnich con Guardiola, Gayá tardó pocos partidos en hacer que la grada valencianista se olvidara de su excompañero. Ahora, a ningún parroquiano se le antojaría una tragedia la hipotética marcha del actual titular: Lato recogería la corona que perteneció antes a sus predecesores.

Reconvertidos con éxito

Pero, ¿por qué estos jugadores pasaron a jugar de laterales izquierdos? “Lato tenía talento defensivo, era muy difícil de pasar en el uno contra uno y nos podía aportar muchas cosas sin perder su poder ofensivo”. Quien habla es Titín Santafé, el técnico que, en alevín de primer año (fútbol 7), retrasó al ’26’ del Valencia desde el extremo hasta el lateral.

El entrenador explica que, al cambiar de un sistema 1-2-3-1 a un 1-3-2-1, Lato aportaba mucho más atrás que arriba. El flamante lateral comenzó a exhibir toda su explosividad. Percutía en ataque como siempre y añadía seguridad a la línea defensiva.

Lo mismo que ahora en el primer equipo y en la selección sub-21. “Al final siempre se hace con el sitio. Tácticamente es perfecto”, le elogia Santafé, que sigue manteniendo una estrecha relación con él. Aunque su decisión no gustó en aquel momento en el entorno del jugador, se ha demostrado acertada.

Toni es un lateral reconvertido como Alba, Bernat y Gayá, pero hay una cosa que le diferencia de ellos: se estrenó en esa posición antes que el resto. Gayá vivió este proceso en categoría infantil A, ya en fútbol 11. Y Bernat y Alba, en la élite.

Vicente Castro, el entrenador que movió a Gayá de la delantera a la retaguardia, recuerda cómo fue ese tránsito. “Veía que a veces se aturullaba. Había lateral izquierdo, pero no acabábamos de tener bien cubierto el puesto. Yo veía que él desde atrás tenía mucho más recorrido y podía ser un espectáculo. Estuve varias semanas poniéndolo de lateral en entrenamientos para ir convenciéndole. En un partido contra el Elche, con 13 años, lo puse de lateral izquierdo y jugó todo el año ahí, y ya pasó a cadete y juvenil de lateral”.

El proceso de adaptación de Gayá al puesto no fue muy complicado. “Esto es como para aprender inglés: cuanto más pequeño, mejor. A esas edades son esponjas y lo asimilan todo con una facilidad espectacular. Desde pequeño se le ha inculcado el saber defender”, ilustra el preparador.

Fábrica de laterales

La producción de laterales izquierdos de Paterna en estos años invita a preguntarse si allí se trabaja específicamente para ello o ha sido una cuestión de azar.

Castro asegura que no se hacen entrenamientos solo para sacar laterales. “Sería absurdo. Sí es verdad que, cuando hay un caso de éxito (como el de Gayá), no tienes inconveniente” en probar de lateral a alguien al que le cueste un poco su posición habitual, a ver qué pasa.

“Éramos equipos que teníamos posesión y apostábamos por futbolistas que tuvieran buena salida de balón”, analiza Santafé como posible explicación de esa abundancia.

Y es que la cadena de montaje de laterales izquierdos en Paterna continúa en marcha.
Álex Centelles, de 18 años, sigue destacando en su primer año en el filial valencianista, después de realizar una descarada pretemporada este verano a las órdenes de Marcelino. A pesar de no haber sido reconvertido –“toda la vida ha sido lateral izquierdo”, recuerda Santafé- ‘Cente’ es el siguiente en la línea de salida y ya le convocan para la selección sub 19.

Fran Cortijo, de la generación del 2000 e integrante del Juvenil A, es otro nombre que conocen bien por Paterna. Es, como sus predecesores, un lateral reconvertido, pues “en fútbol 7 lo teníamos como un extremo izquierdo, incluso como un punta, porque tenía un gran golpeo de balón”.

Y si cavamos un poco más profundo nos encontramos a Jesús Vázquez, hijo del exdirector deportivo del Valencia Braulio, en la categoría cadete. Con 14 años, y también lateral reconvertido, renovó hace unos meses con el club a pesar del interés de importantes conjuntos europeos. Santafé asegura que es un futbolista “con mucha fuerza y velocidad, que siempre mira hacia arriba y que está a muy buen nivel.”

Todos ellos son candidatos a que algún día, como Lato, se les considere los laterales izquierdos más prometedores del mundo. Pocos podían imaginar este exitoso fenómeno cuando Unai Emery probó por primera vez a Jordi Alba en la izquierda de la zaga hace siete años, en un partido de Europa League contra el Werder Bremen. Hoy los valencianistas tienen una certeza: el carril izquierdo de la defensa va a estar bien cubierto, y por gente de la casa, durante muchos años.