Casi nadie comprende a Mauro Icardi, y todavía son menos los que entienden al Inter de Milán. Quizá por eso funcionen tan bien el uno con el otro, se retroalimentan ante la incomprensión general del público. Pero a Icardi le da igual lo que piense la gente de él, esto decía en una entrevista concedida hace unos años a El Gráfico: “no me guío por la aprobación de la gente. Hago lo que siento y lo que me parece hacer en cada momento de mi vida”. Por eso mismo triunfa en un club tan bipolar como es el Inter, su carácter está por encima de cualquier adversidad. Icardi, al igual que Messi, jamás ha jugado en el campeonato argentino y es también un hijo de Rosario.

Icardi2En 2001 la familia Icardi aterrizó en las Islas Canarias huyendo de la crisis económica que asolaba a Argentina, Mauro, entonces, tan solo tenía ocho años. Tanto el padre como el tío son carniceros y no dudaron al trasladarse a España para continuar trabajando en un restaurante. Allí, en el Vecindario, comenzó a destacar como delantero el bueno de Icardi. Perdió la cuenta de todos los goles que llegó a hacer en las islas, por eso mismo no tardaron en llegar las primeras ofertas de los mejores clubes de España. En la entrevista que le hizo El Gráfico al nueve del Inter, el padre declaró que el Barça enviaba banderines firmados por Messi para convencer a su hijo, mientras que el Atlético de Madrid hacía lo propio con camisetas firmadas por Agüero. Finalmente la familia de Rosario llegó a un acuerdo con el Barcelona. Su aventura en la ciudad Condal poco duró. Ante las dificultades que había en esos momentos para ascender al primer equipo del Barça, no dudó en firmar por una Sampdoria que disputaba la Serie B. Muchos son los jóvenes futbolistas que se aferran a la comodidad que supone permanecer en las mejores canteras de Europa, a Icardi no le tembló el pulso a la hora de cambiar Barcelona por Génova. 300.000 euros pagó la Samp por sus servicios.

La jugada, como casi siempre, le salió redonda. A su llegada a Italia fue alternando el equipo Primavera, filial, con los pocos minutos que lo ofrecía la primera plantilla. Eso sí, siempre que le daban la oportunidad hacía goles. En la vuelta de la Sampdoria a la Serie A logró hacer 10 goles, unas cifras realmente buenas para un joven delantero que recién acaba de iniciar su carrera al máximo nivel. En el verano de 2013, tan solo dos años después de haber llegado a Italia, el Inter logró su pase a cambio de 13 millones. Unas cifras irrisorias teniendo en cuenta el potencial que tenía el rosarino y las cantidades que se empezaban a manejar en el mercado. Icardi ha tenido la mala suerte de estar en una época en la que el Inter ha perdido el norte, aunque no su grandeza histórica. Ha pasado de ser un Inter que peleaba por el Scudetto a uno bien distinto que se conforma con entrar en Europa. La grandeza del nueve reside en que pese a pertenecer a un club en constante autodestrucción, él destaca cada temporada muy por encima de la media. Hay una serie de fríos datos que reflejan qué supone Icardi para el conjunto nerazzurri.

Icardi3Con tan solo 22 años logró 22 goles en Serie A, siendo el segundo máximo goleador más joven en la historia del Calcio. Además, heredó el brazalete de una leyenda como es Zanetti convirtiéndose en el capitán más joven de los últimos 50 años en el Inter. Y por último, este pasado fin de semana gracias al gol que le anotó al SPAL se ha transformado en el quinto goleador histórico (con 75 goles) del Inter en Serie A. Por delante de él tan solo figuran Christian Vieri (103), Roberto Boninsegna (113), Sando Mazzola (116) y Alessandro Altobelli (128), todos ellos auténticas leyendas del club lombardo. Repetimos: Icardi tan solo tiene 24 años y sus estadísticas están a la altura de los mayores mitos de un triple campeón de Europa. El nueve tiene un carácter peculiar, es todo un ganador, y aunque parezca increíble jamás ha sido expulsado del césped. Este dato choca con la impresión que puede tener el público sobre él, la de un tipo que incluso ha terminado insultándose en un partido ante el Sassuolo con sus propios hinchas.

Para muchos, me incluyo, los datos son fríos y no siempre representan lo que uno observa en un partido, pero en este caso se ajustan perfectamente a Icardi. Lo que no podrán reflejar son el arte que posee el argentino para tirar desmarques una y otra vez, pocos delanteros de Europa se mueven tan bien por campo rival como él. Lo meritorio no son sus cifras, su virtud es hacerlo en un Inter que no está cumpliendo sus exigencias históricas. Icardi no ha jugado aún un solo partido de la Champions League, y ese posiblemente sea el apunte que necesite mejorar el Inter si no quiere ver como su nueve coge las maletas. Con la selección argentina sí parece que por fin ha llegado su momento. Icardi esperó y renunció a una llamada de Italia, el interés de Prandelli fue real pero él siempre quiso vestir la albiceleste. Parece que la idea de Sampaoli es juntar en ataque a Messi, Dybala e Icardi, de esta manera se supone que les ha ganado el puesto a unos Agüero e Higuaín que hasta hace nada impedían que fuera llamado por su país.

Icardi no son solo polémicas fruto de la prensa del corazón y un gran reclamo publicitario, vende camisetas como pocos, es un joven delantero de tan solo 24 años dispuesto a romper cualquier tipo de registro.