Alemania es considerada la cuna de la gimnasia en la historia del deporte moderno. Esto explica porqué la mayoría de clubes de fútbol alemanes nacen de la fusión del equipo gimnástico y la entidad futbolística. Y porqué el nacimiento del Hoffenheim data del 1899, si el club, tal y como lo conocemos hoy, se originó en 1945 a razón de la fusión del club de gimnasia Turnverein Hoffenheim (1899) y del club de fútbol Fußballverein Hoffenheim (1920).


 

Hoffenheim es un distrito situado en la localidad alemana de Sinsheim en el estado de Baden-Wurtemberg. A una hora de la nombrada ‘ciudad menos estresante del mundo’, Stuttgart. Desde el nacimiento del club hasta finales de la década de los 90, los futbolistas del Hoffenheim peloteaban en los campos más calamitosos del país germano mientras deambulaban en la octava división alemana. No fue hasta el cambio de siglo, cuando apareció el hijo pródigo que cambiaría el rumbo del equipo, Dietmar Hopp. El exjugador de las categorías inferiores del Hoffenheim volvía al club convertido en un billonario empresario cofundador de la empresa alemana SAP. Esta multinacional se dedica desde 1972 al diseño de productos informáticos de gestión empresarial.

 

El Rhein Neckar ha sido testigo tanto de las proezas como de las polémicas de su equipo

 

Desde la aparición de la figura de Hopp este club pasó en poco más de diez años de jugar en regional a codearse con los grandes titanes teutones. Su estadio cobró el nombre de su benefactor y pasó a llamarse Dietmar Hopp Stadion. Fue construido en 1999 con una capacidad para 5.000 espectadores. Con el ascenso a tercera en 2007, el Hoffenheim se puso manos a la obra e inauguró un año y medio después su nuevo estadio, el Rhein Neckar Arena, con una capacidad de 30.000 espectadores: la construcción costó 60 millones y se llevó a cabo con la esperanza de que el nuevo escenario fuera protagonista de las conquistas del club.

Y así sucedió. Fue testigo tanto de las proezas como de las polémicas, pues el 18 de octubre de 2013 se vivió en el Rhein Neckar uno de los errores más ridículos de la Bundesliga. El partido enfrentaba al Hoffenheim y al Leverkusen. En el minuto 70 de partido, el Leverkusen sacó un córner que finalizó con un remate de Kiessling. El balón se fue por el lateral de la red pero esta estaba rota, y se coló dentro de la portería. El delantero se lamentó de haber fallado esa oportunidad de gol, pero el árbitro internacional Felix Brych concedió el tanto ante el asombro de los jugadores de ambos equipos. Este gol resultó fundamental, pues el partido finalizó 1-2 a favor del Leverkusen, que con los tres puntos, se colocaba líder provisional de la Bundesliga.

 

 

“El fútbol es un deporte de jugadores, no de entrenadores”, afirma Nagelsmann

 

El Hoffenheim subió a la máxima categoría del fútbol alemán en la temporada 2008-2009. Desde su estreno en la Bundesliga fue considerado el fenómeno del campeonato al mantenerse varias jornadas como líder. La temporada pasada fue su mejor resultado en primera, ya que consiguió finalizar la campaña en cuarta posición. El equipo de Sinshein es el club revelación de Alemania y su entrenador Nagelsmann, el técnico más jóven de la Bundesliga, tiene parte de culpa a pesar de que no acostumbra a reconocer su propio mérito. “El fútbol es un deporte de jugadores, no de entrenadores”, afirma Nagelsmann.

 

JUVENTUD, DINERO Y TECNOLOGÍA

Las claves que han llevado a este equipo a la gloria son tres: juventud, dinero y tecnología. El equipo apuesta por la juventud y no solo porque tengan al entrenador y al director deportivo de más corta edad de la Bundesliga. La academia de fútbol del Hoffenheim, Anchretch99, es reconocida en todo el país y es donde residen los grandes talentos juveniles que abastacen de nivel las distintas competiciones alemanas. Nagelsmann llegó al club en 2016, cuando el club era penúltimo en la clasificación. Con su llegada salvó al equipo del descenso y en un año lo ascendió hasta las primeras posiciones de la tabla. El técnico suma diez años dirigiendo desde el banquillo y junto con su experiencia como jugador sabe muy bien como tratar a los futbolistas. “El aburrimiento es uno de los grandes asesinos en las relaciones. Y también en las que unen a un entrenador con sus jugadores. Mi experiencia como jugador es que cuando el entrenador suelta un rollo el vestuario no puede soportarlo”, declara.

La base de su éxito también reside en la innovación tecnológica, pues junto al Borussia Dortmund son los dos únicos equipos que cuentan con la jaula robótica “Footbonaut”. Solo hay tres en el mundo: la del Dortmund, la del Hoffenheim y la del Aspire Academy de Qatar, donde la utiliza la selección anfitriona de la Copa del Mundo 2022. Esta máquina futurista es una caja de 20 metros cuadrados que tiene como objetivo la mejora de la velocidad en la toma de decisiones y la precisión de los pases.

 

 

Además, el Hoffenheim cuenta con el “Helix”, un simulador que pone a prueba la visión periférica, y las facilidades informáticas que le concede el convenio con SAP, ya que le permite a Nagelsmann experimentar con distintas herramientas tecnológicas y obtener datos en tiempo real. El sistema que utiliza el equipo pasa por introducir chips en las medias de los futbolistas, estos mandan información a los sensores ubicados en el campo de entrenamiento y la información que recaban la recibe el entrenador en tiempo real en una tablet o por medio de google glasses. De esta manera, en tan solo una hora de entrenamiento, se recogen más de 70 millones de registros de velocidad y de conceptos de colocación y estrategia útiles para que el técnico pueda conocer el rendimiento de sus futbolistas.

 

 

Gracias a figuras como Hopp, un club de barrio puede soñar con conseguir algo grande en Europa

 

Esta apuesta del club por la tecnología contrasta de manera drástica con los equipos más tradicionales del fútbol teutón como el Bayern de Munich o el Hamburgo. Algo similar sucede también con el Leipzig, que se aleja totalmente del modelo tradicional, ya que fue creado por el imperio Red Bull en 2009 ante la falta de un club de primer nivel futbolístico en la Alemania Oriental. Desde entonces, el equipo ha ascendido de la cuarta división a la Bundesliga en cuatro años. La clave del éxito del máximo exponente del márketing en Alemania también reside en el talento jóven y en un estilo de fútbol impulsado por el entrenador alemán Ralf Rangnick. El técnico germano es reconocido a nivel europeo por llevar al Schalcke 04 de Raúl a las semifinales de la Champions League y a conquistar la Copa de Alemania.

PARA SABER MÁS...

En un país en el que la tradición futbolística está tremendamente arraigada han surgido clubes que han llegado a la máxima categoría del deporte rey gracias a las inversiones económicas de figuras cercanas al mundo del fútbol, como Dietmar Hopp. Así es como un club de barrio puede soñar hoy con conseguir algo grande en Europa y luchar por el escalón más alto de la clasificación doméstica.