Tras invertir prácticamente 200 millones de euros este verano el proyecto del Milan no despega, estamos a mediados de noviembre y no se notan las sensaciones de mejora respecto a otras temporadas en las que la plantilla parecía de peor nivel. Venía el conjunto lombardo de realizar campañas grises, sin futbolistas que ilusionaran a los aficionados y lejos de pelear con los mejores equipos del continente. Un equipo de la talla del Milan no se puede permitir estar tantas temporadas a la deriva, no un siete veces campeón de Europa. Pero este verano todo cambió, comenzaron a poner el dinero sobre la mesa y a fichar a notables futbolistas con la clara intención de pelear por el Scudetto desde el inicio. Si bien es cierto que ninguno de los refuerzos, excepto Bonucci, está en el primer escalón futbolístico, nadie duda de su capacidad para hacer del Milan un equipo de primerísimo nivel. El cóctel no le termina de funcionar al bueno de Montella y estos son algunos de los argumentos que explican el porqué de este triste Milan.

No hay goleadores

En las 13 jornadas que llevamos de Serie A, el Milan tan solo ha anotado 19 goles. Son unas cifras muy pobres para un equipo que está llamado a dominar los encuentros y con futbolistas brillantes en la faceta ofensiva. No será por futbolistas con gol y grandes lanzadores de media distancia. Suso es el máximo goleador del equipo con cinco goles, unas cifras muy altas teniendo en cuenta la época del año que es y que el gaditano no es precisamente un nueve. Este dato deja en buen lugar a Suso pero en malo a los delanteros de la plantilla. Kalinic ha firmado tres tantos, viene de hacer 15 con la Fiorentina, André Silva no sabe lo que es anotar en liga, sumó 16 en el Porto, y el joven Cutrone es el único que está cumpliendo (ya lleva dos goles) aunque no sea su tarea rescatar al Milan. Más alarmante resulta que Romagnoli y Kessié sean dos de los máximos goleadores del equipo con dos tantos cada uno. Incluso dos futbolistas como Bonaventura o Çalhanoglu, acostumbrados a hacer goles cada temporada, apenas están pudiendo aportar en esa faceta, no será por falta de artilleros.

La defensa no mejora pese a Bonucci

La defensa del Milan no es la del Benevento, pero encontramos a nueve equipos con más acierto defensivo. Este dato es realmente curioso habiendo sido un verano en el que, sobre todo, se han reforzado muy bien atrás. Andrea Conti, Leonardo Bonucci, Mateo Musacchio y Ricardo Rodríguez  son la defensa titular y totalmente nueva, 103 kilos le ha costado al Milan. Si bien es cierto que la grave lesión de Conti ha trastocado algo los planes, estos jugadores deberían ser garantía de éxito para mantener la portería a cero, más aún cuando un tal Donnarumma está bajo palos. Si alguno de estos falla también podemos encontrar a notables defensas como el joven Romagnoli o el veterano Abate. A Bonucci se le notan las costuras en el Milan, ya no juega con la seguridad defensiva que le aportaba la Juventus y en su nuevo club sufre cuando sale de la zona y no tiene a Chiellini o Barzagli cubriéndole la espalda. En un par de semanas Benevento y Milan nos ofrecerán un partido entrañable, ¿y si los del sur logran su primer punto de la historia en Serie A ante los lombardos?

Miedo escénico ante el top-6

Quizá este sea el punto que más desespera a los hinchas rossoneri. El Milan por historia, títulos, número de aficionados y plantilla debe pelear ante cualquier rival, y más aún si se trata de los mejores del Calcio. En las últimas temporadas no han podido ni aspirar a luchar ante los primeros equipos de Italia: 2016/2017 (6º posición), 2015/2016 (7º posición), 2014/2015 (10º posición), 2013/2014 (8º posición). Tras la inversión realizada en el mercado estival se le creía capaz al Milan de pelear por el Scudetto, y de no ser así como mínimo volver a la Champions. Hasta el momento ninguno de estos dos objetivos se está cumpliendo, incluso en apenas trece jornadas están ya a 11 puntos de una Roma, cuarta clasificada, con un partido menos jugado. La sensación que transmiten en los días grandes es preocupante: ¡0 de 18 puntos ante los seis primeros clasificados! Contra el Napoli perdieron 2-1, 0-2 frente a la Juve, 3-2 en el duelo con el Inter, 0-2 en casa contra la Roma, 2-0 ante la Sampdoria y 4-1 en la capital frente a la Lazio. Y más allá de caer en esos seis partidos, tan solo han sumado cuatro goles a favor. Así es difícil volver a la Champions.

Dudas sobre su nuevo dueño

En los últimos días ha salido la noticia, desde el New York Times, sobre la figura oscura de Yonghong Li, el nuevo propietario del Milan. Según el prestigioso medio, Li no posee una empresa de minas y posiblemente tenga menos dinero del que habría dicho. De ser cierto esto, habría que esperar como se suceden los acontecimientos, sería todo un drama habiendo invertido hace unos meses más de 200 millones de euros y con el objetivo de la Champions lejano. El New York Times destaca que en China apenas conocen a Li y que dudan que sea una de las personas con mayor poder económico en el país asiático. Entonces, ¿de dónde salieron los casi 900 millones que pagó el magnate chino a Berlusconi a cambio del Milan? Tan solo esperamos que el club rossoneri no sea un nuevo caso Piterman o Ali Syed porque el desastre podría ser terrible.