Que pegar patadas a un balón engancha lo sabe todo el que ha jugado alguna vez un partidillo. Ir al campo, animar, celebrar un gol, extasiarse con la victoria, sufrir con la derrota pero siempre, pase lo que pase, esperar con mono a que empiece otra temporada, convierte a los aficionados en adictos. Yonquis, somos yonquis que los domingos se escurren del resto de planes para poder ver a su equipo. Estudiar, pasear, terminar esa serie,… quedan siempre en segundo plano cuando hay fútbol. Es sólo un partido más, sólo uno más y lo dejo. Imposible, el fútbol es nuestro vicio. Los socios del Aspense son conscientes y lo asumen, aunque llevan tiempo dándole vueltas a por qué esa droga deportiva que nos saca de la rutina cada fin de semana tiene que ser un vicio tan caro.

Por eso en su anuncio para enrolar accionistas a la causa, un hijo le pide a su padre doscientos euros para la cuota de su equipo. ¿200 euros? ¿Seguro que este niño no se droga? Y a veces podría parecerlo, porque los tentáculos del fútbol negocio se extienden por todas las categorías para aprovecharse de los enganchados. En un mercado lleno no es difícil encontrarse con abusos. De eso nada, hijo: Aspense o Plomo.

Y no es sólo porque ‘Plata o Plomo’ sea quizá una de las frases más en alza de los últimos años, es que en lo deportivo, cientos de equipos del panorama futbolístico español se pelean temporada tras temporada con esta dualidad: la plata que hace falta para hacer frente a los gastos desmedidos del fútbol moderno o el plomo de la extinción. La Unión Deportiva Aspense ya pasó por eso, tras años de derroche, sucumbió al plomo en los ochenta. Y si el año pasado el muerto resucitó para convertirse en uno de los primeros clubes de la corriente de fútbol popular de la Comunidad Valenciana, este año el spot del Aspense viene para demostrar que entre la plata y el plomo hay una tercera vía: la de llenar el estadio de socios dispuestos a apoyar y a colaborar con su equipo y conseguir así que el fútbol sea un vicio socialmente sano y económicamente accesible.

Por eso el club ha decidido poner la primera piedra para la sostenibilidad deportiva de la Unión Deportiva y ha impulsado la creación del equipo juvenil. Una cantera que disfrute del deporte de forma gratuita y contribuya con su esfuerzo a reverdecer la historia de un equipo que después de un tiempo en rehabilitación ha vuelto para quedarse. Si el niño quiere drogarse con la pelota, al menos que no se la vendan adulterada.