Un México-Estados Unidos no es un partido cualquiera. Unos y otros saben que es el principal rival a batir en todas la competiciones que se encuentran. Y el pasado mes de junio se vieron las caras por última vez -en la fase de clasificación para el próximo Mundial- en el Estadio Azteca, la reliquia más preciada del fútbol mexicano. Copa 90 se desplazó hasta el DF para ver cómo viven los aficionados de la ‘Tri’ esta rivalidad histórica.