Desde las Islas Feroe hasta Finlandia, se suceden los acontecimientos para los países nórdicos en el fútbol. Bastaría con un mero repaso del buen papel que han desempeñado las selecciones nórdicas en el Mundial, pero están ocurriendo cosas más allá. Quizá nos encontremos en el momento más excitante de los últimos años para Escandinavia, y todo ello debido a que cada país puede ser optimista por una razón distinta. “Las naciones nórdicas para mí siempre han superado las expectativas por su fortaleza como equipo. Por su organización, por su trabajo más allá de las individualidades’’, argumenta el seleccionador noruego Lars Lagerbäck.

Islandia

Es el país que más tristeza nos ha provocado y hasta eso es una buena noticia. Han competido en su debut mundialista y, siendo coherentes con sus recursos, ya resulta algo extraordinario. Han sido la peor selección nórdica en Rusia, pero por mérito tanto de Dinamarca como de Suecia. Con ello en mente, existen razones para creer que ver a Islandia en una Copa del Mundo o Eurocopa no sorprenda tanto; todas ellas se encuentran en las estructuras y sus famosos hitos, tales como lo habitual de los campos cubiertos o disponer del mayor ratio de entrenadores remunerados por habitante de la UEFA. A ello se le debe sumar la creciente inmigración por el fútbol que ya da sus resultados en la sub-17 con algún que otro apellido nada común en las islas. Jugadores atraídos por el carácter semi-profesional de la Urválsdeild que dota a cada jugador de una compensación económica y herramientas para que la residencia en Islandia no sea precaria. Sin duda, todo indica que la generación más preparada está por venir. Damos nombres tales como Kolbeinn Finnsson, Gudmundsson o Thorsteinsson. Aún así, se debe tener cautela porque quizá estemos sólo ante el ‘efecto Noruega’ de los 90, generación con la que se tiene en común tanto el estilo como las estructuras. Islandia puede ser borrada del panorama por razones que van más allá de sus pocos habitantes, ante todo porque se rompa el equilibrio entre el fútbol amateur y el profesional para acabar terminando con el espíritu inocente y luchador que les hace verdaderamente imparables. Con el antecedente de la renegociación del bonus por la disputa del Mundial, sobre todo puede venir la debacle por las diferencias insalvables entre las estrellas y el resto. La conclusión a la que se llega es que Islandia está realizando todo lo posible para competir, pero que si la recompensa no llega no se debe de perder la cabeza porque, por lógica, ocurrirá. El reto es estar preparados para el fracaso, otra vez.

Dinamarca

El combinado de Åge Hareide ha dado a entender que la generación que fue semifinalista de la Eurocopa sub-21 en 2015 se entiende a las mil maravillas con Eriksen. Los Christensen, Knudsen, Sisto y Poulsen han ofrecido, en cada momento, el mejor escenario para Christian. El optimismo se dispara al ver que los diez jugadores daneses con un mayor potencial están por debajo de los 28 y que, tan sólo, cuatro de los 23 que viajaron a Rusia superan la treintena. Presumiblemente, de los determinantes tan sólo se despiden de su pico de forma el capitán Kjær y el providencial Schmeichel. Aún así, no son talentos irreemplazables. Por detrás vienen Rasmus Kristensen, Mathias Jensen, Mikkel Duelund, Robert Skov, Victor Jensen, Jens Odgaard… Muchos nombres que Åge puede convertir en hombres. Otra oportunidad para crecer: el Europeo sub-21 de 2019 que se les presenta con una clasificación encaminada.

Suecia

Otra cita más para el optimismo. Desde 2013, se suceden las buenas noticias para el fútbol sueco y lo ocurrido en Rusia refrenda el trabajo que existe detrás. Las semillas son: bronce de Suecia en el Mundial sub-17 en 2013 para dar paso a un 2015 en el que se harían con el Europeo sub-21. Más allá de las medallas, Suecia fue semifinalista también en 2013 del Europeo sub-17 además de cuartofinalista tanto en 2016 como en 2018 en el mismo torneo. Dicho así son estadísticas que no dicen nada, pero se traducen en talentos tales como los vistos en Rusia y los que están por venir como es el caso de Erdal Rakip, Pontus Dahlberg, Mattias Svanberg, Sead Haksabanovic, Alexander Isak, Filston Mawana o Joel Asoro. La curiosidad es que más del 80% de esos talentos se encuentran en la Premier League, por lo que se les presupone una mejor formación que sus predecesores. Con la derrota todavía latente, será difícil que los formadores en Suecia no quieran que Inglaterra se proclame campeona del Mundial. Sería la victoria de un modelo cercano al ‘svanglish’, una mezcla que tuvo como máximo exponente de todos los cambios al Östersunds de Graham Potter. Esperanza.

Noruega

Todo parecía indicar que este sería el Mundial para una generación noruega increíble, que se plantaba como una de las más preparadas tras el efecto Ødegaard. Debutan jóvenes por doquier y además responden a pesar del grave problema que supone que a los filiales puedan bajar jugadores del primer equipo. Además, desde febrero de 2017 disponen de un héroe como Lagerbäck. Ya ha llovido desde entonces, pero quizá sólo haga falta más tiempo y, presumiblemente, medios. El optimismo que se despertó en 2013 con el bronce en la Euro sub-21, vuelve en 2018 tras llegar a cuartos de final en el Europeo sub-17 y clasificar para el Europeo sub-19 que se disputará en Finlandia. En acomodar a la generación de Joshua King, Sander Berge, Stefan Johansen y Ødegaard a los venideros Thorsby o Rossbach está el éxito. Sin duda, también en los Östigard o Haland, pero queda mucho todavía para poder discernir. Quizá el problema esté en adaptar todo este talento, en su mayoría ofensivo, al estilo de juego del sueco. Quién sabe, porque talento hay.

Finlandia

Finlandia también merece unas palabras debido a que será la anfitriona del Europeo sub-19 que se disputará en unas semanas con Litmanen al mando. Todo ello teniendo presente que lucha por entrar al Europeo sub-21 de 2019, aún teniéndolo difícil estando a cuatro puntos de Dinamarca. Buenas noticias para sumarle a Hradecky compañeros de enjundia que podrían ser los Jensen, Soisalo, Kairinen, Stavitski o Källman. Una base de jugadores interesantes por trabajar.

Islas Feroe

Temporada histórica para los feroenses tras conseguir su mejor resultado en una fase de clasificación de cara a un Mundial quedando cuarta en un grupo con Hungría, Letonia, Portugal y Suiza, además de una Andorra que empieza a cosechar resultados. Fue histórico encadenar el empate a cero ante Hungría y la victoria por 2-0 ante Letonia. También cabe destacar que todos sus equipos sigan vivos en las fases clasificatorias de acceso a la Champions y a la Europa League. Por último, y como mayor hito, en marzo de 2017 se clasificó para disputar la fase final del Europeo sub-17. Apunten el nombre de Tórur Jacobsen, delantero del 2000 del KÍ y autor de la hazaña.