Ahora que le hemos dado un respiro al Periscope de Gerard Piqué podemos ampliar miras sobre la influencia de la tecnología con el fútbol. Ahora que la FIFA ha aprobado el uso del asistente de vídeo de forma experimental (todo un homenaje a Tony Verna medio siglo después…), el fútbol puede tomar una nueva dimensión a partir de nuevas tecnologías. Realidad virtual, body camera y Internet de las Cosas (IoT) serán tendencias que vamos a ver aplicadas en el ámbito de los deportes y, por tanto, en el fútbol mundial. Este sábado Samsung y Movistar+ han realizado la primera transmisión de un Barça-Madrid a través de realidad virtual, gracias a las Samsung Gear VR.

Mark Zuckerberg se presentó al pasado Mobile World Congress de Barcelona con una frase que parece sacada de The Social Network: “La realidad virtual es la próxima plataforma”, dijo con un auditorio de más de 5.000 personas con gafas provistas para ofrecer este tipo de tecnología llamada ‘inmersiva’.

Para Zuckerberg, “la realidad virtual ayudará a contar historias” y quien cuenta historias puede contar partidos de fútbol. De hecho, la compañía NextTV hizo una prueba transmitiendo desde el Levi’s Stadium de Santa Clara en directo el Manchester United – FC Barcelona (International Champion Cup) con cámaras que ofrecían una visión diferente gracias a dispositivos para ver realidad virtual. Las imágenes permitían experimentar que se siente a pie de césped al lado del cuarto árbitro o de los banquillos. El intrascendente partido de pretemporada fue la primera prueba de realidad virtual en una transmisión en directo en la historia del fútbol.

La importancia de experimentos como estos no sólo están en la grabación sino también en la recepción. Ya hace unos cuantos meses que habitualmente vemos vídeos tanto en Youtube como en Facebook con imágenes en 360 grados. La realidad virtual hace posible que la experiencia del usuario sea completa con unas gafas y un audio integrado, sumergiéndonos en una realidad más enriquecida y en la que nosotros actuamos de realizadores de lo que estamos viendo.

En la última Super Bowl de San Francisco, empresas como Jaunt VR, NextVR o SAP obtuvieron gran respuesta por parte de los fans que visitaban sus zonas de realidad virtual en la feria NFL Experience. ¿Por qué no comprobar qué se siente ser un quarterback de los Denver Broncos? Si funciona para el fútbol americano, también se puede probar con fútbol a la europea. Por tanto, lo próximo será probar qué se siente estar en la banda, calentando a las órdenes de Luis Enrique o ver un partido con un sistema de multicámaras también inmersivas. Todo desde el sofá de casa.

Es la gran oportunidad para revolucionar las transmisiones de fútbol. Pero también es el próximo paso de las sports properties (deportistas, clubs y competiciones) para su promoción en el campo de la innovación y el desarrollo de nuevos modelos de negocio.

Así, por ejemplo, ¿Sabéis cómo estrenó la Federación de Fútbol de Estados Unidos su nueva imagen corporativa? El nuevo escudo del US Soccer fue revelado con una ingeniosa campaña que consistió en enviar más de 10.000 paquetes a jugadores de la selección viejas estrellas, influencers, periodistas y fans. Miles de personas vieron el nuevo escudo gracias a las gafas de realidad virtual incluidas en el pack. ¿No está mal, verdad?

Por el momento, como avanzaba Clara Giner, en su artículo sobre la experiencia de realidad virtual en el Clásico del fútbol, aún queda mucho camino por recorrer: “las Samsung Gear VR se limitan, por el momento, a ofrecernos a los espectadores un ‘acercamiento’ a lo que normalmente vemos en una pantalla plana”.

Es el primer paso, no obsante, a una tecnología que se está agarrando al mundo del fútbol con mucha fuerza. La cuestión es si seremos capaces de avanzar en una buena línea de experiencia para el aficionado, por un parte, y en una buena línea de negocio para las empresas.