El nuevo formato impuesto por la UEFA para su principal torneo de selecciones ha generado un escenario inédito, por sumamente conservacionista: solo ocho de los 24 combinados en liza se descolgarán tras la primera fase. Es decir, frente al 50% de anteriores ocasiones, el 66% de los equipos alcanzarán ahora la fase del KO: todos los primeros clasificados, todos los segundos y cuatro de los seis terceros se meterán en octavos de final. Semejante estructura no solo reclama la calculadora, sino también un repaso comparativo a las anteriores ediciones disputadas con tres puntos por victoria (la última con dos puntos fue la de Suecia’92). Para ello nos valdremos de una proyección aproximada: si el formato actual descarta a dos de los seis terceros, nosotros eliminaremos al peor de los cuatro terceros de cada edición para intuir dónde se ubica el suelo de los ‘mejores terceros’.

EURO 1996 | LA PEOR TERCERA (POR DIFERENCIA DE GOLES): 4 PUNTOS

Todos los grupos mantuvieron en Inglaterra la misma dinámica: líderes con 7 puntos, farolillos rojos muy descolgados. Ello acercó a segundos y terceros clasificados, con dos cuadros literalmente empatados. Al final de la primera fase, todos los terceros contaban con cuatro unidades en su casillero. Con un formato parecido al actual, uno de ellos (Escocia) se quedaría hoy fuera a pesar de lograr una victoria y un empate.
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EURO 2000 | INGLATERRA Y BÉLGICA, IGUALADAS A 3 PUNTOS

La primera Eurocopa con doble anfitrión de la historia dejó tres líderes perfectos: Portugal, Italia y Holanda contaron sus tres partidos por victorias. En sus grupos, los farolillos rojos (Dinamarca, Suecia y una desastrosa Alemania) se hundieron en la tabla. Dos terceros sumaron tres unidades, los otros dos, cuatro. De nuevo, con la proyección más cercana a la actual, Bélgica se quedaría fuera por diferencia de goles con Inglaterra.
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EURO 2004 | ALEMANIA HABRÍA PASADO COMO TERCERA CON 2 PUNTOS

El torneo de Portugal dejó cuatro tipos de grupos: uno muy desequilibrado (el que la República Checa gobernó con puño de hierro), uno igualado en la primera posición (el B, con Francia e Inglaterra en un pañuelo), otro nivelado en la segunda plaza (el de España, del que salieron los dos finalistas, Portugal y Grecia) y un cuarto cuadro extrañísimo, con el único triple empate a 5 puntos de todos los 20 grupos analizados desde 1996. En aquella ocasión, el biscotto entre Suecia y Dinamarca mandó a Italia para casa, junto a los otros terceros: españoles, alemanes y croatas. Con un sistema similar al que hoy rige en Francia, Alemania habría pasado a octavos con solo dos puntos, por mejor diferencia de goles que Croacia.
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EURO 2008 | DE NUEVO, UNA TERCERA CON 2 PUNTOS LLEGARÍA A OCTAVOS

En Austria se registró la combinación más extrema en un grupo: un pleno de victorias para el primero, dos para el segundo, mientras tercero y cuarto compartieron sus miserias con un empate. Aquella modestísima selección austriaca supone la única de las 20 terceras analizadas que acabó la fase de grupos con un solo punto. Obviamente, ni con un sistema tan conservacionista como el actual podría acceder a octavos (a no ser que se dieran hasta tres grupos con tal reparto de puntos, algo muy improbable). De nuevo, como cuatro años atrás, en 2008 una selección con dos puntos (Rumanía) habría accedido a la fase del KO de haberse implementado un sistema parecido al hoy vigente.
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EURO 2012 | EMPATE A 3 UNIDADES ENTRE DANESES Y UCRANIANOS

En el precedente más reciente, tres grupos exhibieron una moderada igualdad. Sólo Alemania y Portugal procedieron con claridad, beneficiándose del hundimiento de Holanda. En el grupo C, el equilibrio se dio a tres bandas (España-Italia-Croacia), para perjuicio de la República de Irlanda. En los otros dos cuadros, todas las selecciones rascaron algún punto. Con un modelo aproximado al de hoy, Dinamarca podría haber participado en unos hipotéticos octavos con tres puntos, gracias a su mejor diferencial realizador con respecto al otro tercero con tres unidades, Ucrania.
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CONCLUSIONES GENERALES
    • Del repaso estadístico a los 20 grupos de la Euro desde 1996, se desprende que la puntuación más habitual para un tercer clasificado son 4 unidades (ocho ocasiones), seguido de 3 puntos (siete veces). Pero ojo, porque tres terceros acabaron con dos puntos, y dos de ellos -Alemania en 2004, Rumanía en 2008- podrían haber llegado a los hipotéticos octavos en un sistema similar al actual. Por último, las puntuaciones más extremas las marca Italia, tercera en 2004 con 5 puntos, y Austria, en 2008, con uno.
    • Si en dos de los cinco torneos revisados hubiera bastado con dos empates para llegar a la fase eliminatoria, en otro precedente (1996) una victoria y un empate no habría alcanzado para evitar la eliminación
    • En los otros dos casos, los terceros puestos a tres puntos siempre se dirimieron por diferencia de goles. En realidad, únicamente en 2008 no hubiera sido necesario recurrir al goal average gracias a la inusual tercera plaza de Austria con solo un punto.
    • El argumento anterior lleva a pensar que los duelos que faltan, especialmente en la tercera jornada, podrían convertirse en fiestas del miedo: el diferencial de goles encajados se convertirá en la gran estrella de los próximos días. Por primera vez se podrán clasificar conjuntos con tres puntos -y quizá con menos-, pero deberán apelar al goal average. El empate se convierte en caza mayor, y el gol encajado penaliza aún más que en ocasiones precedentes. También por primera vez no parece previsible que haya equipos matemáticamente eliminados hasta la última jornada
    • Otra consecuencia del cambio de sistema atañe a los primeros clasificados: al no tratarse de una estructura simétrica, hay líderes de grupo más perjudicados que otros por el sorteo: el primero del E y el primero del F se enfrentarán a segundos, mientras que los otros cuatro se medirán contra terceros. Por supuesto, lo mismo puede decirse de los segundos: dos se enfrentarán a campeones de cuadro, mientras que los otros cuatro lo harán entre sí
    • De los 20 grupos analizados, en 15 se repartieron 16 o 17 puntos. Sólo en cuatro ocasiones se registraron cuadros sin empates y, por tanto, se alcanzó el máximo puntaje de 18 unidades. Y en una ocasión, la del mítico biscotto entre Suecia y Dinamarca de 2004, sólo se repartieron 15 puntos
    • Además, en ocho de los 20 precedentes un equipo salió de la fase de grupos con el casillero a rebosar: 9 puntos de 9 posibles.